Lucas Lainez, CEO de Puente: “El acuerdo con el FMI es necesario, no determinante”

En una entrevista con Bloomberg Línea, el CEO de la sociedad de bolsa subrayó la importancia de una macro ordenada en medio del clima global adverso por temores a anuncios arancelarios de Trump

Lucas Lainez, CEO de Puente
02 de abril, 2025 | 04:00 AM
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Buenos Aires — “El acuerdo con el Fondo es importante, necesario. No es determinante”. Para Lucas Lainez, CEO de Puente, el programa que negocian Argentina y el Fondo Monetario Internacional por US$20.000 millones es hoy una condición necesaria pero no suficiente para que el país continúe con el proceso de normalización económica que se inició bajo el gobierno de Javier Milei. Es que según recuerda, los problemas o desafíos que enfrenta el país seguirán presentes una vez que se cierre este capítulo con el organismo y el mercado, como suele ocurrir, “buscará otro driver”.

En una entrevista con Bloomberg Línea, el CEO de la sociedad de bolsa fundada en Argentina hace 110 años y con operaciones Uruguay, Paraguay, Panamá, Estados Unidos y España, reconoció la tarea del Gobierno para normalizar la macroeconomía y subrayó la importancia de que eso ocurra en medio de un clima global adverso por la expectativa de anuncios arancelarios por parte del gobierno de Donald Trump: “Cuando vos como país tenés tu macro ordenada y tenés claro hacia dónde vas, los impactos externos te van a pegar, pero no te van a impactar tanto como si te encuentran en situación de mayor vulnerabilidad”.

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Lucas Lainez, CEO de Puente

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La siguiente entrevista ha sido editada con motivos de extensión y claridad.

El mercado hoy pareciera mirar casi exclusivamente lo que ocurre con el FMI. ¿Qué escenario crees que está priceado hoy respecto del nuevo programa?

El mercado siempre busca un driver. Hoy puede ser el Fondo, pero en definitiva, en la medida que esto sea ya un dato, buscará otro. Y en esta industria estamos acostumbrados a que suceda. Dentro del driver FMI, el mercado lo que está descontando es que va a haber un acuerdo. Está claro que las intenciones, tanto del Gobierno como del Fondo, son llevar las negociaciones hacia una situación de confort y de acuerdo. Y eso es lo que el mercado está entendiendo que va a suceder, más allá de qué tipo de acuerdo es, qué volumen, cómo son los desembolsos, para qué se puede usar o para qué no.

Todo eso es parte de una letra chica que es muy difícil primero de anticipar, de tratar de adivinar y que en definitiva a la larga después queda dentro de los programas. Pero hasta ahora no hay mucha de esa información y no sé si la va a haber. Con lo cual, la impresión es que el mercado lo que necesita es que en definitiva haya un acuerdo.

¿Crees que está priceado en el mercado un nivel determinado de fondos y que esa expectativa puede gatillar una suba o una baja adicional de los activos?

No tengo claro cuál es el monto que el mercado está entendiendo que podría venir. Tampoco es necesariamente aritmética la situación. Si yo necesito esta cantidad de dólares y no los tengo, entonces los títulos van a bajar. La realidad es que el Gobierno tiene infinitas alternativas de buscar cómo sortear los desafíos que tiene y los países lo han hecho habitualmente. Las variables no se desgastan aritméticamente, sino que en definitiva es parte de la gestión de los gobiernos entender por dónde van y qué cosas tiene que ir ajustando para ir solventándolas. Entonces el acuerdo con el Fondo es hoy el principal foco del mercado. Ahora, si viene con más o con menos fondos frescos, acompañados de qué otros organismos multilaterales, qué otras negociaciones o políticas respecto a lo que es reservas y respecto a lo que es deuda el gobierno puede hacer en consecuencia. Todo eso no es un solo punto, para mí el acuerdo con el Fondo es importante, es necesario, sí. Pero no es determinante.

¿Por qué?

Se acuerda con el Fondo y los problemas de Argentina, los desafíos, quedan hacia adelante. Vamos a seguir con desafíos y con inconvenientes para solucionar. Y el Gobierno va a tener que ir buscando cuáles son las formas de ir sorteándolos, como lo ha hecho en los últimos meses, a través del blanqueo, del acuerdo de mayo que finalmente fue en julio. O sea, ir viendo de qué manera, qué políticas el gobierno puede utilizar y que no necesariamente están hoy a la vista. Es parte de la gestión, ir trabajando en otras cosas que a lo mejor nadie sabe, o muy poca gente sabe. Yo le daría un marco de optimismo. Más allá del monto del acuerdo con el Fondo sea parte de la gestión que después voy a ir acompañado de otro tipo de gestiones o de políticas.

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Decías que el mercado siempre está buscando drivers. Una vez resuelta la situación con el FMI y el futuro esquema cambiario, ¿qué otros drivers pueden reimpulsar a los activos argentinos después de la corrección que vimos en el inicio de este 2025?

Los drivers son continuos y se van actualizando. Y creo que lo que el mercado, el empresario, la sociedad, todos miran también la lógica, la conducta y el camino. Dentro del camino nada es lineal, vas a tener momentos donde uno va a una velocidad y de una manera confortable y momentos donde hay que sortear dificultades. Y por eso digo que no es lineal, que es importante ver el criterio, la lógica y hacia dónde va.

¿Y hacia dónde va?

Este Gobierno ha ido hacia una normalización de la macroeconomía, en todo sentido. Entonces van apareciendo drivers que se ponen un poco más de moda o de foco en un determinado momento, pasados siguen con otros. El Fondo parece ser uno. Luego de eso, nadie lo sabe. Pueden ser las restricciones cambiarias, puede ser la actividad económica, puede ser inflación. Es decir, parte de los desafíos que tiene el Gobierno de ir llevando adelante esta normalización de la macro y que, insisto, no termina. No termina nunca porque en definitiva todo es continuidad, todo es cambio y eso hace que uno tenga que ir adaptándose. Pero yo creo que va por ese lado, va por el lado de restricciones cambiarias, de nivel de actividad, de nivel de reservas, de nivel de inflación.

¿El resultado de las elecciones y cómo se van armando las listas y gestionando las alianzas también está en el radar del mercado?

Sí, todavía faltan muchos meses y hoy en definitiva no parecería ser la principal preocupación de la sociedad, de los inversores, del mercado en general. Pero claramente llegado el momento va a ser también un factor que genere certidumbre o incertidumbre a quienes tienen que tomar decisiones respecto a su patrimonio.

Uno de los temas que podría gatillar el acuerdo con el Fondo sería una mayor compresión del riesgo país, para que Argentina pueda recuperar acceso a los mercados internacionales de deuda. Más allá de si el Gobierno la toma o no, ¿qué tan lejana ves esa posibilidad?

El tema es ese. Uno tiene que cumplir cosas para que Argentina vaya hacia una normalización de todas sus variables, tal como lo tienen los países que funcionan en el mundo. Después, en la manera que eso se va acomodando, es facultad de los distintos gobiernos decir qué tiene sentido y qué no tiene sentido. Es muy importante que Argentina logre bajar el riesgo país porque entendemos lo que eso significa para la economía privada. El hecho de que Argentina tenga acceso a los mercados capitales y su riesgo país sea comparable con países de la región hace que el inversor, que el empresariado, que el público en general empiece a tomar decisiones distintas a las que tomaría con un país que no está en esas condiciones. Entonces todo lo que tiene una normalización es positivo.

Una vez que se llega a eso, si el gobierno va a utilizarlo o no, es decisión pura y exclusiva del gobierno, nadie sabe si lo va a terminar haciendo o no. Lo importante es que el mercado privado ya activó. Es una diferencia de lo que fue el gobierno de Macri, donde el que regresa primero al mercado de capitales es el soberano, luego las provincias y muy por detrás las empresas. Esta vez fue al revés, esta vez quienes volvieron al mercado activamente fueron las empresas, fueron las compañías, por crédito privado. En 2024 las emisiones privadas de deuda totalizaron 12.000 millones de dólares, eso es un 60% por encima del año 2023, que ya venía siendo un año activo porque primero se vislumbraba un cambio en materia económica y porque había mucha cobertura de tipo de cambio. Mucha deuda emitida de cobertura de tipo cambio.

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En 2024 tuviste un 60% más enfocado en hard dollar principalmente, en donde hubo 17 emisiones de empresas con ley extranjera que totalizan cerca de 5.000 millones y 87 emisiones locales, por cerca de 3.400 millones. Entonces me decís ¿es importante que el gobierno vaya hacia grado de inversión? Sí, claro que es importante, porque ya se empezó a ver como para las empresas es importante, y si este Gobierno lo que busca es fomentar que el sector privado lidere la recuperación, lidere la creación de empleo, lidere la normalización del mercado, bueno, tiene mucho sentido que riesgo país acompañe.

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Mencionabas recién que las compañías han liderado este proceso, pero desde 2018 que prácticamente ninguna empresa argentina sale a la bolsa. ¿Ves que ese proceso pueda interrumpirse en 2025 o 2026?

El mercado de capitales argentino, más allá de lo que sucedió en los años 60, 70, 80 y parte de los 90, ha vivido los últimos 20 años prácticamente sin emisiones. Podría recordar algunas, 2016 Havanna, 2018 Richmond… Y a partir de entonces a hoy, lo que hemos visto el año pasado fue únicamente un follow on de San Miguel, y el IPO de Distribuidora de Gas del Centro. Pero comparto 100% lo que decís, emisiones de acciones respecto a deuda es prácticamente nulo en la Argentina, y para que eso vuelva a estar en niveles razonables, primero vamos a tener que desarrollar muy bien el mercado de renta fija, y estabilizarlo, y en una segunda instancia el mercado de acciones.

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¿Por qué?

No veo capacidad de ir ni siquiera sensiblemente por debajo de lo que es el mercado de renta fija. Me da la impresión de que el mercado de equity en la Argentina es bastante particular, mucho más esporádico. Podemos convivir con emisiones por supuesto, pero no sé si vamos a tener un mercado que recupere tan rápidamente como pudimos ver con el músculo que se recupera en las emisiones de equity.

En un escenario de posible normalización, ¿qué sectores te parecen más interesantes de Argentina?

Cada sector cumple un rol: algunos generan mucho empleo, otros generan divisas, otros innovación tecnológica, que es abaratamiento de costos. Y cada uno aporta lo suyo al PBI, con lo cual uno tiene que ir buscando ese equilibrio en donde puedan convivir. Dentro de eso, el agro ha sido y va a seguir siendo para la Argentina un motor generador de divisas y de actividad consecuente a la actividad del campo. El sector de energía claramente ya empezó a activar. Este año energía va a estar dejando cerca de US$8.000 millones de superávit comercial, que si lo mirás en perspectiva es muy importante porque el año pasado fueron US$2.000 millones, el anterior US$-2.000 y el anterior fueron US$-8.000 millones y el anterior cerca de US$-12.000 millones. Entonces, si arrancás en menos 12 y terminás en más 8, estás hablando de US$20.000 millones de dólares de creación de valor, dejas de importar y empezás a autoabastecerte y a exportar.

Además, el sector minero va por el mismo camino. Luego de etapas de análisis, de exploración, de puesta a punto, empieza una fase más de explotación, donde también se vislumbra, de acá el 2030, una generación de divisas. Entonces daría la impresión de que estas tres industrias son las que están liderando esa actividad económica, acompañada por la industria del conocimiento, que genera mucha actividad de servicios y aporta cerca de US$6.000 o US$7.000 millones anuales.

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¿Cómo está jugando el mundo para que Argentina pueda alcanzar esta normalización? En el inicio de 2025, con el regreso de Trump a la Casa Blanca, creció la posibilidad de que se desate una nueva guerra comercial, a partir de la aplicación de aranceles.

Nos hemos caracterizado siempre por pensar que las cosas buenas o no tan buenas que nos suceden, muchas explicaciones se encuentran en lo que pasa afuera. Pero la realidad es que eso le pasa a todos los países, cuando vos como país estás ordenado, tenés tu macro ordenada y tenés claro hacia dónde vas, los impactos externos, los factores externos te van a pegar, pero no te van a impactar tanto como si te encuentran con la situación de mayor vulnerabilidad. Entonces, el contexto no sé si va a ser bueno o malo, pero lo importante es que Argentina vaya yendo hacia un punto en el que el impacto no sea tan fuerte como puede ser si no estás bien preparado. Y daría la impresión de que Argentina está yendo hacia un camino donde el impacto internacional no debería generar tanta volatilidad como podría pasar en otro momento.

Si te fijas en el precio de los bonos argentinos, más allá de lo que sucedió entre enero y febrero con una leve baja, respecto a lo que sucedió con la volatilidad de los mercados de capitales en el mundo, prácticamente se ha movido muy poco. Entonces eso te muestra también que Argentina puede ir yendo por otro carril. Dicho esto, un mundo de tasas altas históricamente no es favorable para la Argentina, no es favorable para emergentes, porque tiene cierta correlación histórica con el precio de los commodities.

En la medida primero que la retórica geopolítica se vaya yendo hacia carriles más normales, se va a ir a una normalización. Y si decidimos convivir con tasas altas, se convivirá. Pero daría la impresión de que el mundo en definitiva está demandando los productos que Argentina produce. Más allá de la tasa, mercado hay, clientes hay, demanda de nuestros activos hay. Obviamente va a haber un acomodamiento de precios, pero Argentina es competitiva en muchos sectores que el mundo necesita.

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