Ciudad de México — El Gobierno Estados Unidos busca cambiar las prácticas discriminatorias en el sector energético de México, de acuerdo con un reporte publicado por la Casa Blanca, en medio de una tensa relación comercial por aranceles entre ambos países, y los recientes cambios a la Constitución que benefician profundamente a las empresas del Estado mexicano.
El documento titulado Política Comercial Primero Estados Unidos señala que, según la Ley de Implementación del T-MEC, el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) está obligado por ley a iniciar el proceso de revisión antes de la fecha límite de julio de 2026.
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Los cambios mencionados por el Gobierno estadounidense para la renegociación del acuerdo comercial incluyen medidas para “abordar las prácticas discriminatorias, como las observadas en el sector energético de México”.
Durante el Gobierno de Joe Biden en julio de 2022, Estados Unidos inició un proceso de consultas con relación a la política energética por privilegiar a las empresas estatales Pemex y CFE, una etapa no contenciosa para solución de controversias prevista en el T-MEC.
Bloomberg Línea consultó a la Secretaría de Energía (Sener) sobre el tema, pero no obtuvo una respuesta inmediata.
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Claudia Sheinbaum, presidenta de México, impulsó una profunda reforma energética que favorece a las empresas estatales Pemex y CFE, la cual restringe el papel de la inversión privada, luego de la apertura del sector energético en 2013. Después de una larga batalla judicial que perdió la administración ed su antecesor y compañero político Andrés Manuel López Obrador, la aplastante victoria electoral les permitió cambiar la Constitución mexicana en materia energética en noviembre de 2024. Las leyes secundarias del sector energético fueron aprobadas en marzo de este año.
Trump ha utilizado los aranceles a nivel mundial como política de presión para favorecer los intereses de la principal economía del mundo, incluyendo a sus mayores socios, México, China y Canadá, los cuales, según su visión, se han aprovechado del libre comercio que ha promovido por Estados Unidos desde el siglo XX.
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La administración estadunidense también persigue reglas de origen más estrictas para reducir la entrada de contenido de economía no sujeta a las leyes del mercado a Estados Unidos, un mayor acceso al mercado, especialmente para las exportaciones de productos lácteos a Canadá.
“Se requieren numerosos cambios”, señala el documento.
Bloomberg Línea preguntó previamente a la presidenta Sheinbaum sobre las cláusulas del T-MEC, el posible impacto en la renegociación ante las nuevas leyes y respondió que no hay contradicción.
“No hay contradicción entre el Tratado de Libre Comercio y las leyes que se presentaron”, contestó la mandataria el 12 de febrero de 2025 durante su conferencia de prensa matutina.