Bloomberg Línea — Un fuerte terremoto de magnitud 6,9 sacudió la noche del martes 30 de septiembre la región central de Filipinas, dejando al menos 20 personas muertas, decenas de heridos y daños estructurales en múltiples provincias, informaron las autoridades.
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El epicentro del sismo se ubicó a unos 17 kilómetros al noreste de la ciudad costera de Bogo, en la provincia de Cebu, y tuvo una profundidad de solo 10 kilómetros, según reportó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) emitió una alerta preventiva de tsunami para las provincias de Cebu, Leyte y Biliran, advirtiendo sobre posibles olas de hasta un metro de altura. Sin embargo, horas después, la alerta fue cancelada tras no detectarse anomalías en el nivel del mar.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, con sede en Honolulu, Hawái, también confirmó que “no existe amenaza de tsunami significativa”.
Las autoridades reportaron que el temblor provocó el colapso de edificios y muros, especialmente en las provincias de Cebu y Bohol.
En el municipio de San Remigio, se desplomó un complejo deportivo durante un partido de baloncesto, causando la muerte de al menos 13 personas, entre ellas miembros de la Guardia Costera y un bombero.
Según la Cruz Roja Filipina, al menos 60 personas resultaron heridas en diferentes provincias. Varios colegios y templos religiosos sufrieron daños estructurales, y centros comerciales como un McDonald’s en Cebu fueron severamente afectados. Se reportó también un incendio en un centro comercial.
En redes sociales comenzaron a circular videos impactantes del momento del sismo. En uno de ellos, se ve a concursantes de un certamen de belleza huyendo del escenario mientras todo se sacudía. En otro clip, se observa la cúpula de una iglesia cayendo al suelo, y residentes corriendo a zonas abiertas.
Además, cientos de personas pasaron la noche a la intemperie, temerosas de réplicas. En Bogo, el Santuario Arquidiocesano de Santa Rosa de Lima, una iglesia católica centenaria en Daanbantayan, también colapsó parcialmente.
La gobernadora de Cebu, Pamela Baricuatro, confirmó que ya se está enviando ayuda a las zonas afectadas. “Estamos haciendo todo lo posible. La oficina presidencial ya ha confirmado el envío inmediato de ayuda”, declaró en un video.
La vicealcaldesa de San Remigio, Alfie Reynes, pidió alimentos y agua potable. También se suspendieron las clases y las labores hasta nuevo aviso.
Phivolcs reportó varias réplicas tras el evento principal. Además, informó de una erupción menor del volcán Taal, a unos 70 km al sur de Manila, que emitió una columna de humo de 2.500 metros, aunque no se elevó el nivel de alerta.
Filipinas se ubica sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona con alta actividad sísmica y volcánica. Terremotos como el de este martes son frecuentes, aunque no siempre destructivos. Sin embargo, la combinación de infraestructura vulnerable y densidad poblacional eleva el riesgo de tragedias.
En 2022, un sismo de magnitud 7,0 en Luzón dejó al menos cinco muertos y más de 100 heridos. En 2019, otro terremoto de magnitud 6,1 también en Luzón causó 11 muertes.









