El alivio en los mercados por una posible desescalada contrasta con señales de fragilidad económica. El petróleo caro, los riesgos en el estrecho de Ormuz y la presión sobre las ganancias empresariales amenazan con frenar la recuperación global.
Nike sufrió una caída del 13% tras presentar previsiones más débiles y admitir que su negocio sigue perdiendo tracción. El CEO Elliott Hill expresó su frustración ante los empleados y pidió acelerar los cambios.
Amazon.com Inc. acordó invertir US$50.000 millones en esta ronda, mientras que Nvidia Corp. y SoftBank Group Corp. aportaron US$30.000 millones cada una.
Cinco gráficos muestran dónde se fractura el rally del S&P 500: desde tecnológicas perdiendo impulso hasta señales de tensión en liquidez y volatilidad, en un mes que encendió las alarmas en Wall Street.
Más allá de sectores como minería, energía y digital, los analistas dicen que la clave en este trimestre será la ejecución: esperar correcciones y entrar en niveles más eficientes dentro de tendencias sanas.
El índice MSCI Asia-Pacífico borró todas las ganancias del año, ya que la renta variable de la región ha caído un 13% este mes, lo que supone el peor mes desde octubre de 2008.
Fannie subió hasta un 42% en las operaciones del lunes, mientras que Freddie repuntó hasta un 41%. Para ambas, fue el salto más pronunciado desde mayo de 2025.
En una carta, Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, compartió una guía para navegar la volatilidad de los mercados en un entorno marcado por riesgos geopolíticos.
Universal Music Group anunció una recompra de €500 millones, la primera desde su debut bursátil en 2021. La empresa afirma que su acción está subvalorada por la incertidumbre del mercado y destaca su solidez financiera.
Con el S&P 500 bajando casi un 9% desde su máximo de cierre de enero y los precios del petróleo por encima de los US$100 dólares, hay indicios de que algunos inversores se están posicionando para una caída más brusca y profunda.
El análisis técnico es solo una herramienta para calibrar las tendencias bursátiles y los posibles puntos de inflexión, y está lejos de ser una bola de cristal mágica.
Los retrocesos de este mes en los índices S&P 500 y Nasdaq 100 han minado el ánimo de los inversores a medida que las hostilidades en Medio Oriente empujan al alza los precios del petróleo y aumentan los temores inflacionistas.
Blue Origin y Virgin Galactic detienen vuelos, la demanda de millonarios no despega y los costos y retrasos tecnológicos frenan un mercado que prometía ser multimillonario.