El anuncio de un gasto récord de US$200.000 millones en 2026, destinado a impulsar la nube y la inteligencia artificial, dispara dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la empresa.
El fabricante de ChatGPT ha mantenido conversaciones con Amazon, Nvidia Corp. y SoftBank Group Corp. para una nueva ronda de financiación, según una persona familiarizada con el asunto.
El actual patrocinador, Nvidia, está en conversaciones para invertir hasta US$30.000 millones y Microsoft, también ya patrocinador, menos de US$10.000 millones, según el informe.
Las acciones cerraron con movimientos acotados tras la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas sin cambios, en una jornada marcada por la cautela de los inversores.
El correo electrónico decía que se había notificado a los “colegas afectados” con sede en EE.UU., Canadá y Costa Rica, y hacía referencia a un mensaje separado de la jefa de recursos humanos de Amazon.
El optimismo comienza con la demanda del negocio de computación en la nube Amazon Web Services, que está posicionado para beneficiarse de la explosión de la tecnología de inteligencia artificial.
El banco alemán publicó su lista Fresh Money Conviction con ideas de inversión para el primer trimestre del año. La selección combina nombres defensivos y cíclicos con alto potencial de recuperación de múltiplos.
Pese a su desempeño rezagado en 2025, el banco destaca mejoras en AWS, avances en inteligencia artificial y una valuación atractiva, aunque advierte riesgos en cloud y retail.
Tras años liderando las subas en Wall Street, las grandes tecnológicas enfrentan menor crecimiento de ganancias y dudas sobre el retorno de las inversiones en IA.
Con el auge de la inteligencia artificial, los inversores giran hacia las acciones “pico y pala”: empresas de almacenamiento, energía y construcción que alimentan la infraestructura detrás del boom
Al ser una empresa privada, con una de las estructuras de propiedad más complejas del mundo, IKEA tiene mayor margen de maniobra que la mayoría de los minoristas globales.