Estados Unidos mantiene su ofensiva contra objetivos iraníes por décimo día consecutivo, mientras Teherán evalúa propuestas de tregua y crecen las amenazas sobre el transporte de petróleo.
El grupo respaldado por Irán prohibió el paso de buques sauditas por el mar Rojo, mientras el conflicto entre EE.UU. e Irán mantiene prácticamente paralizado el estrecho de Ormuz.
Trump afirmó que un eventual acuerdo con Irán debería incluir la adhesión de más países árabes a los Acuerdos de Abraham, impulsados durante su primer mandato.
El tercer mayor productor del cartel rompe filas en un momento crítico, poniendo en duda la disciplina interna de la OPEP y su influencia sobre el mercado energético.
Las exportaciones de crudo a través de Yanbu han alcanzado ya los 5 millones de barriles diarios y el reino exporta también entre 700.000 y 900.000 barriles diarios de productos petrolíferos.
Una guerra prolongada con Irán podría infligir un duro golpe a las economías del Golfo, con caídas severas del PIB en países como Qatar y Kuwait y efectos más amplios sobre petróleo, gas, turismo e inversión.
La tensión geopolítica reconfigura las expectativas en el mercado petrolero. El despliegue militar en Medio Oriente y las señales de la Guardia Revolucionaria iraní impulsan coberturas alcistas.
La Organización Trump y Dar Global lanzan ventas por US$10.000 millones en Arabia Saudita, en un contexto de reformas que facilitan la inversión extranjera.
La OPEP+ mantuvo sus planes de pausar los aumentos de la oferta en el primer trimestre, ya que los mercados mundiales se enfrentan a un superávit y el grupo espera que se aclare si la sorprendente captura por parte de EE.UU. del líder venezolano Nicolás Maduro afectará a los suministros.
El líder estadounidense saludó a Mohammed bin Salman con una docena de soldados a caballo portando banderas, una banda del Cuerpo de Marines tocando desde el balcón de la Casa Blanca y un sobrevuelo de los aviones de combate F-35.