Los precios del petróleo y el oro, junto con el impulso a la infraestructura en Canadá, han favorecido al S&P/TSX pese a las amenazas arancelarias de Trump.
La exención temporal busca reducir el precio de la carne para los consumidores, pero genera críticas de ganaderos y legisladores republicanos de estados rurales.
La administración Trump evalúa imponer aranceles más altos y otras medidas comerciales contra Canadá después de que el primer ministro Mark Carney anunciara represalias “dólar por dólar”.
Otros productos estadounidenses, como electrodomésticos, queso, pescado, mariscos y determinados productos derivados de acero y aluminio, tendrán nuevos aranceles del 25%.
El gobierno ampliará las prestaciones por desempleo y ofrecerá préstamos a empresas afectadas por los aranceles estadounidenses, mientras evalúa una respuesta más específica.
Carney responde a los aranceles del 50% de Trump con gravámenes propios, elevando el riesgo de una guerra comercial entre países que intercambiaron casi US$900.000 millones el año pasado.
El fracaso de las negociaciones comerciales entre EE.UU. y Canadá activa aranceles del 50% y abre la puerta a una escalada entre dos de los principales socios comerciales del mundo.
Las secretarías de Economía y Hacienda evalúan qué productos actualmente no cubiertos por un acuerdo comercial bilateral podrían enfrentar nuevos aranceles.
Los inventarios de cobre en los almacenes de la Bolsa de Metales de Londres se han reducido casi a la mitad desde mediados de mayo, mientras los compradores buscan asegurar suministros.
El Gobierno colombiano solicitó a EE.UU. suspender temporalmente los aranceles a sus exportaciones para aliviar a las empresas tras el terremoto que dejó cerca de 300 muertos y miles de heridos.
La medida busca reducir la dependencia de EE.UU. de fabricantes extranjeros de drones y golpea especialmente a China, principal productor mundial del sector.
El Ministerio de Comercio informó el lunes que las nueces pecanas de ambos países se vendían en China a precios injustamente bajos, citando el resultado provisional de una investigación.
La medida establece tarifas del 15% a derivados del polisilicio y precios mínimos de importación para semiconductores y equipos solares, en un intento por reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
El profesor Anthony Pereira afirma que los aranceles y la presión de EE.UU. responden a objetivos políticos más que comerciales y, lejos de debilitar a Lula, refuerzan su imagen como defensor de la soberanía.