Ni siquiera el más pesimista esperaba que la advertencia de Armando Benedetti, ministro del Interior, en noviembre fuera cierta. Ahora hay quienes no descartan ningún escenario para el futuro, pero por lo pronto ven tasas al alza en enero.
Los TES de Colombia sufren la reacción del mercado tras el anuncio de un alza salarial del 23% y tras los nuevos impuestos anunciados por el ministro de Hacienda como parte de la emergencia económica.
El histórico aumento del salario mínimo en Colombia para 2026, superior al 23%, llevó a Credicorp Capital a ajustar sus proyecciones y ahora prevé que el Banco de la República eleve la tasa de interés.
El jueves 8 de enero el DANE entregará el parte oficial del comportamiento de los precios en 2025. La expectativa del mercado es que no haya una gran corrección con respecto a lo que fue el cierre de 2024.
El banco revisa al alza su proyección de inflación y anticipa subidas agresivas de tasas por parte del Banco de la República, con presiones fiscales y en la generación de empleo.
Colombia aumentará el salario mínimo mensual en un 23% el próximo año, según anunció el presidente Gustavo Petro en un impulso para ayudar a los trabajadores más pobres del país. Pero la medida también aviva la preocupación por la inflación, que podría presionar al banco central para que suba los tipos de interés.
Ana María Prieto, directora de sistemas de pago del Emisor, indicó a Bloomberg Línea que cerca del 60% de las transferencias se concentran en valores inferiores a COP$50.000.
Las discusiones están suspendidas, los empresarios y los trabajadores se aferran a sus posiciones y todo apunta a que será el presidente Gustavo Petro el que tenga la última palabra.
La combinación de inflación aún elevada, expectativas desancladas, fortaleza del consumo y mayor ruido fiscal está llevando a varios analistas a replantear el escenario de política monetaria para 2026.
Para Germán Ávila, su derrota en Congreso al no lograr la aprobación de una ambiciosa reforma tributaria supone un hecho sobreviniente que amerita la declaratoria.
Ante los riesgos inflacionarios, la mayoría de la Junta del Banco de la República votó por dejar en 9,25% las tasas de interés a pesar de las continuas críticas del presidente Gustavo Petro.
La de este viernes será una dura batalla ente halcones y palomas dentro de la Junta del Banco de la República, mientras el presidente Gustavo Petro advierte que habrá un aumento salarial superior al recomendado.
La agencia destacó que las calificaciones de Colombia se ven respaldadas por un historial de preservación de la estabilidad macroeconómica y financiera a pesar de varias crisis, en parte gracias a la independencia del banco central.
El banco suizo estima que el ciclo alcista de tasas podría iniciar esta misma semana, impulsado por presiones fiscales, mayor demanda y una eventual alza salarial significativa.
El comportamiento de la divisa estuvo marcado por un fuerte impulso externo, amplificado por factores internos como el diferencial de tasas, la monetización de divisas y el componente electoral.
En 2026, el sistema financiero colombiano enfrentará tasas altas, morosidad persistente y márgenes estrechos, lo que obligará a bancos y fintech a mejorar su eficiencia operativa.
El banco francés anticipa una política monetaria más contractiva en Colombia debido al recalentamiento de la demanda interna, una inflación persistente y presiones en el mercado laboral.
En Colombia la inflación se sigue alejando de la meta. Mientras tanto, el Gobierno endurece su discurso contra la Junta del banco central y anuncia medidas que son calificadas como adversas para lograr encaminar los precios a la meta.
Los bancos centrales de América Latina ajustan su estrategia frente a una Reserva Federal dividida y un entorno de inflación desigual. Diciembre será clave para definir el rumbo monetario de 2026.
Ya están las cartas del Gobierno y los sindicatos sobre la mesa. Los empresarios no han dicho la magnitud del aumento que quieren hacer, pero sí que lo planteado por la contraparte luce excesivo y contraproducente.