Juan Carlos Artigas, CEO para las Américas del World Gold Council, explica cómo por 16 años las compras de bancos centrales y la entrada de inversionistas de largo plazo ayudan a sostener el precio en un entorno de alta volatilidad global.
El oro vive su mayor rally en años, con un alza del 30% en lo que va de 2026. La presión sobre el dólar, el giro monetario de la Fed y el apetito de los bancos centrales refuerzan su rol como refugio.
El oro supera los US$4.900 y consolida su papel estratégico en los portafolios institucionales. VanEck advierte que no se trata de un rally coyuntural, sino de un cambio estructural en la asignación global de activos.
Los bancos coinciden en que el precio del oro seguirá subiendo, impulsado por la demanda de cobertura ante la incertidumbre política, la tensión global y los desafíos en el mercado de metales.
Se espera que la declaración conjunta se emita bajo la bandera del Banco de Pagos Internacionales y estará abierta a la firma de todos los bancos centrales.
El índice cerró el año con ganancias de doble dígito, impulsado por el avance de la inteligencia artificial, el repunte de los metales preciosos y un cambio en las expectativas sobre tasas.
El metal superó un nuevo máximo tras nuevos episodios de tensión geopolítica y señales de política monetaria más flexible. Wall Street cree que el metal precioso se va a acercar a los US$5.000.
Saxo Bank anticipa un cambio en el comportamiento de los mercados hacia 2026, marcado por menor tolerancia a las narrativas y mayor exigencia sobre márgenes, flujos de caja y fundamentos macroeconómicos.