Los inversionistas respaldaron nuevamente a las empresas vinculadas con inteligencia artificial, mientras evaluaron la caída del petróleo, la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el inicio de la temporada de resultados corporativos.
La mayor gestora de activos del mundo redujo su recomendación sobre las acciones de mercados emergentes por los riesgos de concentración ligados a la IA.
Desde que BlackRock viera cómo su cuota en el sector alcanzaba un máximo del 60% hace casi 20 años, Vanguard no ha dejado de recortar la ventaja de su rival.
La Fiscalía Federal de Manhattan ha estado recabando información en los últimos meses sobre BlackRock TCP Capital Corp., una sociedad de desarrollo empresarial que cotiza en bolsa.
La expansión de la inteligencia artificial desplazó el foco desde el software hacia la infraestructura física, alimentando la idea de crear futuros sobre capacidad computacional.
BlackRock está invirtiendo decenas de miles de millones de dólares en centros de datos y empresas energéticas a través de una asociación con Microsoft, Nvidia y MGX.
La mayor gestora del mundo presentó su actualización para el segundo trimestre mientras el nuevo ciclo de inversión impulsan la renta variable y los mercados emergentes.
La empresa propiedad de Germán Larrea espera que Saavi consolide su posición como líder en generación privada de energía y refuerce su capacidad para atender la creciente demanda de electricidad en México.
La estrategia combina bonos globales y acciones internacionales en un portafolio moderado, en un mercado donde la exposición externa sigue siendo limitada.
Aunque la volatilidad debido al conflicto en Medio Oriente llevó a muchos inversores a recortar el riesgo, la renta variable brasileña demostró ser resistente.
BlackRock Inc. registró entradas netas por US$130.000 millones en el primer trimestre, impulsadas principalmente por fondos ETF, pese a la volatilidad de los mercados y la incertidumbre geopolítica.
Las bolsas estadounidenses lograron avances moderados en una sesión volátil, marcada por el alza del petróleo y la posibilidad de un cese al fuego entre Estados Unidos e Irán.