El político de extrema derecha instó a los funcionarios a denunciar presuntas irregularidades en las elecciones a cambio de dinero y “confidencialidad absoluta”.
Los inversionistas recalibraron posiciones en Perú ante la incertidumbre electoral, en una jornada donde el tipo de cambio y la renta variable incorporaron mayor prima de riesgo político.
La segunda vuelta electoral se llevará a cabo el domingo 7 de junio de 2026 y participarán de la misma los candidatos que hayan obtenido el primer y el segundo puesto en la primera vuelta del domingo 12 de abril.
Aunque aún se están contando los resultados oficiales de la votación del domingo, Fujimori tiene suficiente ventaja como para ir probablemente a una segunda vuelta en junio.
Un nuevo sondeo rápido de Ipsos sitúa a Fujimori a la cabeza con un 17,1%. El diputado de izquierda Roberto Sánchez ocupa el segundo lugar con un 12,4%, mientras que otro conservador, Rafael López Aliaga, se sitúa tercero.
Según los analistas, el mercado probablemente se mantendrá expectante a la confirmación del rival de Keiko Fujimori en la segunda vuelta y a las señales económicas que emitan los candidatos en las próximas semanas.
Perú tendría la urgencia de recuperar la prudencia en la política fiscal, no solo para garantizar la estabilidad económica, sino para asegurar mejores condiciones de desarrollo para el país en el futuro.
De cara a las elecciones en Perú de este fin de semana, Bloomberg Línea recoge algunos de los principales retos que enfrentará la próxima administración.
Perú necesita fortalecer la conectividad entre el puerto de Chancay y las regiones productivas. A ello se suma la necesidad de incorporar evaluaciones de impacto ambiental, de manera que las nuevas infraestructuras sean sostenibles y acordes con sus entornos ecosistémicos.
Perú llega a las urnas con un sistema político fracturado, nueve presidentes en ocho años y un récord de rechazo al Congreso. Con 36 aspirantes y el regreso del Senado, el país vota en medio de la incertidumbre y sin un liderazgo claro a la vista.
Confiep, ComexPerú y la Cámara de Comercio de Lima señalan que las primeras señales del nuevo Poder Ejecutivo deberán ser combatir la inseguridad, garantizar estabilidad jurídica y destrabar proyectos de inversión para recuperar la confianza empresarial.
La inflación mensual aumentó un 2,38% en marzo, el mayor incremento en más de tres décadas, debido a la combinación de una crisis interna del gas, el alza de los precios mundiales del petróleo y las inclemencias del tiempo que afectaron las cosechas.
La iniciativa de la Universidad del Pacífico plantea que, con este cambio, el país saldría de su inestabilidad política y los presidentes no quedarían bajo el yugo del Congreso.
La fragmentación política y el regreso a la bicameralidad podrían configurar un escenario en el que el próximo mandatario dependa del Parlamento para gobernar.