El anuncio se produce en medio de señales de un deshielo en las relaciones entre Caracas y Washington tras una operación militar de Estados Unidos que removió del poder al presidente Nicolás Maduro.
Los buques de la Armada estadounidense están actualmente aplicando una “cuarentena” a las exportaciones de petróleo venezolano como parte de los esfuerzos del presidente para presionar a los funcionarios de ese país.
El Brent cotizó por encima de los US$63 el barril tras saltar casi un 6% durante el jueves y el viernes, mientras que el West Texas Intermediate se acercó a los US$59.
La ofensiva energética de Trump abre oportunidades más allá del crudo: desde bonos y refinerías hasta defensa y minería. Pero el camino hacia una rentabilidad sostenible sigue lleno de incertidumbre.
El gobierno de ese país siguió con la excarcelación de presos políticos, incluidos dirigentes de la oposición, tras la detención de Maduro por fuerzas estadounidenses.
En entrevista con Bloomberg Línea, Rafael Ramírez, exministro de Petróleo, cuestiona cómo Venezuela cobrará los recursos que venda al gobierno de Trump y la falta de seguridad para las inversiones.
La empresa presentará la solicitud a las autoridades estadounidenses en los próximos días, de acuerdo con esta persona, que pidió no ser identificada porque el tema no es público.
La solicitud judicial presentada por el abogado de Washington Barry Pollack se produjo dos días después de que Fein se incorporara al caso y tres días después de que Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararan inocentes.
La refinería, filial estadounidense de la petrolera estatal venezolana, está considerando reanudar las compras de petróleo del país sudamericano por primera vez desde que las sanciones estadounidenses cortaron su suministro en 2019.
Las casas de bolsa han estado recibiendo un número creciente de llamadas de clientes extranjeros preguntando cómo conseguir exposición, convencidos de que un posible cambio político impulsará los activos venezolanos.
El líder de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, dijo que las liberaciones son un gesto de paz llevado a cabo con el apoyo de España, Brasil y Qatar.
Los demócratas han amenazado con bloquear la financiación de más ataques, pero es muy improbable que esa legislación supere el veto presidencial y se convierta en ley.
El regreso de los barriles venezolanos a los compradores estadounidenses podría marcar uno de los cambios más significativos de los últimos años en los mercados energéticos mundiales.