Las acciones de EE.UU. cerraron con avances moderados tras el fallo que limitó los aranceles de Trump y su anuncio de un nuevo gravamen del 10%. El dólar cayó, los rendimientos subieron y el mercado digirió señales mixtas de crecimiento e inflación.
El alto tribunal evaluó el alcance constitucional de los aranceles impuestos por Trump bajo la IEEPA, pero el mandatario no tardó en anunciar nuevas tarifas.
Las acciones de la región captan la atención de los inversionistas, aunque el desempeño no será homogéneo entre los países y dependerá de tres factores.
La tensión geopolítica reconfigura las expectativas en el mercado petrolero. El despliegue militar en Medio Oriente y las señales de la Guardia Revolucionaria iraní impulsan coberturas alcistas.
Las acciones abrieron a la baja en Japón y Australia, lo que indica un factor adverso para la confianza tras dos días de avances en un indicador de las acciones de la región.
El S&P 500 retrocedió en una jornada de mayor aversión al riesgo, con el crudo repuntando por encima de los US$70. Las preocupaciones por el crédito privado también golpeó a las acciones.
Las reformas del gobierno de Gustavo Petro, junto con el alza de 23% del salario mínimo en 2026, elevan los riesgos para aseguradoras, fondos de pensiones y bancos.
La transición en el Ejecutivo peruano reabre interrogantes sobre la estabilidad política en pleno ciclo electoral, pero los mercados muestran cautela más que pánico.
El banco alemán privilegia monedas y bonos de economías con respaldo político, tasas reales elevadas y soporte externo, destacando oportunidades en el real brasileño, el peso mexicano y el peso chileno.
La necesidad de la Casa Blanca de que los precios no golpeen a la inflación en un año de elecciones de medio término podría favorecer un entorno de menor presión energética.