La venta masiva de software revela que el mercado dejó atrás el debate sobre la viabilidad de la inteligencia artificial y comenzó a valorar su impacto en modelos de negocio, tasas y financiamiento corporativo.
La transición en el Ejecutivo peruano reabre interrogantes sobre la estabilidad política en pleno ciclo electoral, pero los mercados muestran cautela más que pánico.
La nación centroamericana ofrece US$1.490 millones en pagarés con vencimiento en 2034 y otros US$1.490 millones en bonos con vencimiento en 2038, según personas familiarizadas con el asunto.
La relación entre la oferta y la cobertura en la venta subió a 3,10 desde el 3,08 de la última subasta, la primera vez que aumenta la demanda desde septiembre.
En lo que se perfila como otro año espectacular, los mercados asiáticos están superando a sus homólogos estadounidenses y europeos, atrayendo a inversores globales.
Las preocupaciones se agudizaron el lunes, cuando Raízen SA se vio afectada por dos rebajas de su calificación crediticia que la hicieron pasar del grado de inversión a la categoría de “basura”.
Los bonos de Telefónica Móviles Chile encabezan las ganancias en Latinoamérica este año, impulsados por el creciente interés de potenciales compradores y señales de apoyo de la matriz española.
Alphabet planea recaudar cerca de US$15.000 millones mediante una emisión de bonos en EE.UU., sumándose a la ola de endeudamiento de las grandes tecnológicas para financiar el auge de inversiones en inteligencia artificial.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de referencia subieron hasta cuatro puntos básicos, hasta el 4,25%, tras haber cotizado antes en torno al 4,22%.
El yen apenas varió tras la debilidad anterior después de que el gobernante Partido Liberal Democrático obtuviera por sí mismo una supermayoría de dos tercios en la cámara baja de 465 escaños, según la cadena pública NHK.
El yen retrocedió un 1,6% la semana pasada hasta los 157,22 por dólar, dejándolo al alcance de una zona en torno a los 160 frente al billete verde que anteriormente ha atraído a las autoridades japonesas al mercado para defender la divisa.
La primera ministra Sanae Takaichi consolidó una mayoría parlamentaria en un momento crítico para el yen, la curva de los bonos soberanos JGB y la credibilidad fiscal de Japón.