La deuda argentina, que volvió a rendir dos dígitos tras caer más de 6% desde fines de julio, está atrayendo a inversores dispuestos a mirar más allá de la caída de la popularidad del presidente Milei y los temores electorales
El CEO de JPMorgan para el Cono Sur adelantó a Bloomberg Línea que el banco ya trabaja para repetir el Argentina Week en su sede de Nueva York en marzo de 2027, aunque con un formato diferente.
El ministro de Economía se reunió este lunes en Nueva York con unos 50 administradores de fondos y les dijo que emitir deuda al costo actual no tiene sentido para Argentina; solo volvería al mercado antes de las elecciones si los spreads bajan de forma sustancial.
El gigante de Wall Street mantiene una sobreponderación en los soberanos argentinos y apuesta al GD35, aunque su encuesta a fondos regionales muestra que caen los que esperan más subas para los activos argentinos, mientras crecen los neutrales.
El miércoles 16 de septiembre, el banco central estadounidense tendrá su reunión de política monetaria. El mercado ve probable un incremento de 25 puntos básicos.
Bloomberg Línea consultó a diversos analistas del mercado financiero cuáles son los papeles de renta fija en moneda dura que priorizan en este momento.
La brecha entre los rendimientos implícitos de bonos que vencen durante el actual mandato y los que quedan expuestos al período posterior a las elecciones se amplía.
El economista planteó en el Rotary Club de Buenos Aires que la situación de Javier Milei hoy es muy distinta a la de Mauricio Macri, que la inflación ha retomado el sendero a la baja y que el crédito al sector privado muestra señales de mejora.
La consultora cree que el rally de los bonos de mercados frontera ya recorrió buena parte de su camino y que, de ahora en adelante, el desempeño dependerá cada vez más de los factores propios de cada país.
El secretario de Finanzas dijo a Bloomberg Línea que no prevén adelantar a este año colocaciones en el mercado local previstas para 2027 una vez completado el cupo del AO29, que tampoco prevén ampliar.
Esta métrica, que permite calcular el apalancamiento del sector público nacional, muestra que los pasivos sobre PBI están en 36,9%, es decir, 3,7 puntos porcentuales por detrás de lo que se observaba antes del cambio de Gobierno.