EE.UU. incautó en el Atlántico Norte un buque con bandera rusa y vínculos con Venezuela por violar sanciones, tras una persecución marítima que se extendió desde el Caribe.
El buque llegó recientemente a Amuay, donde se encuentra el mayor complejo de refinación de Venezuela, según los movimientos de buques rastreados por Bloomberg.
El cambio se produjo después de que el buque ruso Seahorse, que se dirigía de regreso a Venezuela desde Cuba, frenara cuando el destructor estadounidense USS Stockdale se cruzó en su camino.
Los buques que transportan petróleo comenzaron a sentir el impacto cuando se les recomendó mantenerse alejados de la región tras la respuesta estadounidense a los ataques hutíes
De forma excepcional se contrató a dos empresas para limpiar derrames marinos por $9.5millones, la AMP evita dar explicaciones o informar si multó a los responsables