El cambio climático está incrementando la intensidad y frecuencia de las olas de calor, sobrecargando los sistemas eléctricos y amenazando la salud de millones de personas.
Para la próxima semana, se prevé que otra oleada de temperaturas incómodamente altas recorra Japón, ya que un sistema alargado de altas presiones, conocido como dorsal, se asienta sobre el país.
Las simulaciones se basaron en los niveles actuales de emisiones de gases de efecto invernadero y de calentamiento global, que, según Kay, podrían resultar objetivos móviles.