La ola de calor más intensa del verano elevó la mortalidad en Francia y obligó a reforzar la respuesta sanitaria, mientras las temperaturas extremas continúan afectando a gran parte de Europa.
Las temperaturas en una zona del Pacífico ecuatorial que se supervisa de cerca para definir los fenómenos de El Niño y La Niña se sitúan actualmente en 29,4°C (84,9°F), es decir, 1,7°C por encima de la media de los últimos 30 años.
Un estudio sobre unos 2.600 centros de datos previstos en todo el mundo indica que más de 150 se ubicarán en terrenos de alto riesgo, según el análisis de XDI.
Una nueva investigación de la Universidad de Oxford ha analizado 205 ciudades de todo el mundo para determinar cuáles son las que corren mayor riesgo ante el aumento de las temperaturas globales.
Las advertencias de calor se extienden desde Maine hasta Carolina del Sur, incluyendo Nueva York, donde altas temperaturas y humedad harán que las condiciones se sientan cerca 39C.
El calor extremo sobrecarga los sistemas de salud, intensifica sequías e inundaciones, acelera huracanes y derrite glaciares, afectando el agua y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria global, señaló la OMM.
Meteorólogos de Estados Unidos elevaron la probabilidad de un fenómeno de El Niño en los próximos meses, con riesgos de impactos extremos sobre cultivos, energía y temperaturas globales.
Alerta por el fenómeno de El Niño. La Organización Meteorológica Mundial espera que para los meses de mayo, junio y julio las temperaturas de la superficie terrestre sean superiores a lo normal en casi todo el planeta.
El informe, que se publica en el marco de la conmemoración del Día de la Tierra, señala que el calor extremo lleva a los sistemas agroalimentarios al límite.
El estudio, publicado este miércoles, tiene como objetivo ayudar a las ciudades y comunidades a comprender y hacer frente a los peligros que les plantea el aumento de las temperaturas.
Científicos determinaron que, en promedio, las personas mayores de 65 años experimentan un mes al año en que el calor les impide realizar actividades rutinarias.
El pescado en conserva tiene una de las huellas de carbono más pequeñas entre las proteínas animales, pero su abastecimiento es cada vez más difícil debido al cambio climático.
El calor de los gases de efecto invernadero contrarrestó esa influencia de enfriamiento lo suficiente como para que el año siguiera figurando entre los más cálidos.
Esa tendencia de temperaturas por encima de la media podría prolongarse hasta septiembre y el inicio del invierno en Europa central, según un análisis estacional de Meteo France.