Walt Disney nombró a Josh D’Amaro como su próximo director ejecutivo, poniendo fin a una búsqueda de tres años para reemplazar a Bob Iger, quien permanecerá como asesor hasta fin de año.
Destinada a elevar la rentabilidad, ayudar a financiar el complejo cambio a los vehículos eléctricos y aislar a Mercedes de sus pesados costes fijos, la apuesta parece cada vez más inestable.
Si se aprueba, D’Amaro sucederá a Bob Iger, que dirigió la mayor empresa de entretenimiento del mundo de 2005 a 2020 y regresó como consejero delegado en 2022.
A Jensen Huang, de Nvidia Corp., el consejero delegado que más tiempo lleva en el cargo en Silicon Valley, le preguntaron recientemente cómo ha conseguido mantenerse en el puesto más de tres décadas.
Aramco describe estas ganancias como una medida de la capacidad de la IA y otras tecnologías para ayudarle a reducir los gastos de capital, aumentar los ingresos o disminuir los gastos operativos.