El gasto para desarrollar capacidades de IA impulsa a los fabricantes de semiconductores, y al mismo tiempo ponen en peligro a los proveedores de software.
Las acciones de Qualcomm subieron hasta 14% tras un informe que sugiere una colaboración con OpenAI y otros fabricantes para desarrollar chips para smartphones, en un proyecto con producción prevista para 2028.
Las acciones en EE.UU. suben impulsadas por el sector tecnológico y señales de distensión geopolítica, mientras el mercado prioriza resultados corporativos sólidos frente a los riesgos en Medio Oriente.
Meta firmó un acuerdo plurianual con Amazon para usar sus chips Graviton en tareas de inteligencia artificial, en medio de la creciente demanda de capacidad de cómputo.