Aunque se consideraría un comienzo fuerte para cualquier otro estreno de gran presupuesto, está entre los debuts más bajos para una película de Star Wars desde que la propietaria de la franquicia Lucasfilm fue adquirida por Walt Disney Co. en 2012.
En el festival, el director subrayó la responsabilidad de los creadores: “Estamos obligados a convertirnos en un escudo contra monstruos como Trump, Netanyahu y Putin”.
El cineasta presentó una versión remasterizada de la cinta que le dio la ovación más larga del festival y cuyo rodaje fue peor que trabajar con los Weinstein.
Netflix afirmó haber invertido US$135.000 millones en películas y series durante la última década, una estrategia con la que asegura haber impulsado empleo, turismo y economías locales en más de 50 países.
El estreno impulsó una recaudación global récord para la secuela y superó las proyecciones iniciales del mercado, con fuerte tracción en Estados Unidos, Europa y una audiencia mayoritariamente femenina.
Meryl Streep originalmente rechazó el papel de Miranda Priestly, pero terminó pidiendo el doble de sueldo. “Me tomó todo este tiempo entender que podía hacerlo”.
El filme tendrá su primera proyección en el Vaticano a un año de la muerte del sumo pontífice e incluye testimonios inéditos grabados antes de su deceso.
El productor de la serie César Mazariegos revela a Bloomberg Línea la escena que aparecería en el episodio donde salen Los Tigres del Norte y Alejandro González Iñárritu.