El Marco Fiscal de Mediano Plazo confirma que las finanzas públicas colombianas llegan al cambio de gobierno en estado crítico. Los números oficiales ya son preocupantes, pero los cálculos independientes pintan un panorama todavía más tenso.
La primera vuelta presidencial provocó una fuerte valorización de los activos colombianos, pero la atención del mercado pronto se trasladará a los retos fiscales, económicos y sociales que enfrentará el próximo presidente.
El crecimiento acelerado de las viviendas turísticas y el aumento de costos operativos están desplazando la demanda y profundizando la caída del sector tradicional.
El aumento de economías ilegales, la expansión territorial de grupos armados y el alza en costos para empresas y hogares están transformando la violencia en una restricción directa para la inversión y la actividad productiva.
En febrero, la producción comercializada de gas descendió a 695 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), la cifra más baja para ese mes desde que se tiene registro.
El rezago en obras civiles, la transición incompleta entre proyectos 4G y 5G y un entorno fiscal más restrictivo han debilitado uno de los principales motores históricos del crecimiento económico del país.
El choque salarial elevó la inflación y obligó a subir tasas, debilitando la economía y encareciendo el financiamiento del Estado en un momento de alta sensibilidad en los mercados.
Para el Banco de Bogotá, se requiere un ajuste significativo por cuenta de las expectactivas de inflación, que se mantienen al alza y lejos del rango meta del Emisor.
Aunque el país ha logrado generar más puestos de trabajo y reducir el desempleo, la calidad del empleo sigue mostrando pocos avances, lo que limita las mejoras en productividad, recaudo y bienestar laboral.
El CEO de Aval Banca de Inversión indicó que hay que trabajar en abrir puertas para los inversionistas, tanto internacionales como nacionales, que es lo que produce empleo y mueve la economía.
El sector edificador comenzó el año con mínimos históricos en lanzamientos, iniciaciones y ventas. Tasas en máximos de 19 meses, recorte de subsidios y alza del salario mínimo configuran un panorama adverso.
El comportamiento de la divisa estuvo marcado por un fuerte impulso externo, amplificado por factores internos como el diferencial de tasas, la monetización de divisas y el componente electoral.
Tras un salto de más del 50% en el último año, el índice refleja la fortaleza del sector financiero y reorganizaciones empresariales, pero su sostenibilidad dependerá de señales claras de estabilidad y reglas de juego.
Su peso en el PIB cayó a la mitad, las regiones tomaron las banderas del desarrollo vial y las metas de infraestructura multimodal planteadas en el Plan Nacional de Desarrollo se están incumpliendo.
En el último año, el Colcap se consolidó como el índice con mayor valorización en la región (46,3%), seguido por el IPSA de Chile (43,9%) y el MSCI de Perú (40,4%).
El Colcap superó por primera vez en su historia los 2.000 puntos. La debilidad del dólar y la expectativa política ambientan el escenario para que el referente bursátil colombiano siga derecho y marque un nuevo hito.
La compañía de mayoría estatal atraviesa un profundo castigo bursátil en 2025 pese a unos fundamentos operativos que comienzan a dar señales de recuperación.
Por primera vez en dos décadas, el número de hogares en arriendo supera al de propietarios en Colombia. El fenómeno, impulsado por precios fuera del alcance de la mayoría, crédito restringido y cambios demográficos, está redefiniendo el acceso a vivienda.
La inflación anual sin alimentos se ubicaría en 5,26%, frente al 4,94% registrado en septiembre. En tanto, la inflación sin alimentos ni regulados aumentaría 10 puntos básicos.