A diferencia de Japón, cuya economía madura lucha contra el envejecimiento, “India es joven, impaciente, ruidosa y habla inglés”, dice el analista y académico Rafael Pampillón.
Del 1 al 6 de febrero, los datos de inflación y las minutas de los bancos centrales marcan parte de la agenda en las principales economías de la región.
Quiroz encabeza los planes para poner en marcha una de las economías más ricas de América Latina, que ha sufrido en los últimos años la merma de la productividad.
Citi estima que el crecimiento mundial fue del 2,9% en 2025 y que se moderará este año y el próximo al 2,8%, a medida que el efecto de los aranceles se vayan extendiendo gradualmente por la economía mundial.
Especialistas advierten que, aunque EE.UU. elevó su presión política en la región, el mayor peso externo en la economía peruana sigue siendo China y los efectos electorales serían limitados.
Las perspectivas de América Latina enfrentan riesgos por posibles alzas arancelarias, cambios en el T-MEC, menor crecimiento global y caída de precios de materias primas.
América Latina crece poco por su baja inversión pública y privada. Presupuestos ajustados y cambios de política han debilitado la confianza, atrapando a la región en un círculo de bajo crecimiento y escasa inversión.
Durante el décimo mes del año, marcado por la incertidumbre política previa a las elecciones legislativas, la actividad mostró una contracción de 0,4% con relación a septiembre
Desde la organización hacen un análisis de cómo vienen las cuentas financieras del país, hacen advertencias en el frente fiscal e inflacionario y resaltan el desempeño del mercado laboral.
Dentro de las mayores economías de Latinoamérica, México sería “el país más afectado una vez que desaparezca el impulso inicial de la demanda anticipada de sus exportaciones”.
El banco proyecta un crecimiento moderado y señala que el próximo gobierno deberá actuar con rapidez para evitar un deterioro fiscal mayor, en un entorno de presiones inflacionarias y política monetaria restrictiva.
El banco advierte que América Latina enfrentará presiones cambiarias y financieras en 2026 ante un dólar más fuerte, menor crecimiento global y riesgos políticos crecientes.