El bitcoin retrocedió 1,9% después de que cayeran las apuestas sobre la aprobación de la Clarity Act, mientras los mercados descuentan una subida de tasas de la Fed.
El sector cripto ha ganado influencia en Washington y busca sacar adelante la Ley Clarity, mientras la banca presiona por límites a las recompensas de las stablecoins y nuevas salvaguardas.
El bitcoin cayó hasta 2,1% y volvió a alejarse de los US$80.000, presionado por la volatilidad de los activos de riesgo, las tensiones en Medio Oriente y las expectativas sobre las tasas de la Fed.
Los constantes ciberataques están dejando al descubierto la descentralización, que en su día se presentó como una de las mayores fortalezas de las criptomonedas, como una vulnerabilidad.
La plataforma utiliza una disposición de “captación inversa” y ha desviado operaciones de algunos clientes europeos hacia una entidad en Abu Dabi, mientras mantiene su intención de operar a largo plazo en la UE.
Críticos y senadores señalan a la actual administración de destinar miles de millones de dólares públicos a contratistas que no han demostrado ser los más cualificados ni ofrecer precios razonables.
El mercado cripto llegó a Jackson Hole en alza y el precio, hasta el momento, no sufrió grandes oscilaciones luego de las declaraciones del presidente de la Reserva Federal.
Invertir en bitcoin implica asumir riesgos por su volatilidad, además de considerar la seguridad de las plataformas, los costos y la custodia de los activos.
En una economía donde el tipo de cambio oficial convive con otras referencias utilizadas en el mercado, la forma en que se convierte un dólar digital puede tener un impacto directo sobre el poder de compra.
El índice regional de acciones de MSCI cayó 0,3%, mientras aumentaron las apuestas a un alza de tasas de la Fed en septiembre y el petróleo subió por las tensiones en Medio Oriente.
El bitcoin retrocedió junto con otros activos sensibles a las tasas de interés, pero se mantuvo muy por encima de los niveles observados a principios de este mes.
La firma proyecta nuevos máximos para el bitcoin y apunta a la deuda soberana, la depreciación monetaria y los flujos institucionales como motores de su escenario alcista.
Bitcoin acumula un fuerte repunte en tres jornadas y se acerca a los US$80.000. Mayor liquidez, demanda de ETF, señales regulatorias y una ola de liquidaciones de posiciones bajistas explican el salto.
El optimismo en el mercado de las criptomonedas regresó cuando el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció el miércoles que el departamento duplicaría, como mínimo, el volumen de recompra de bonos a largo plazo.
El bitcoin subió cerca de un 4,9%, superando los US$72.000, su nivel más alto desde principios de junio. Un token asociado con la plataforma de intercambio offshore Hyperliquid subió un 21% en 24 horas, según datos de CoinGecko.
Bitcoin subió casi 8% hasta US$69.500, mientras más de US$1.000 millones en posiciones cortas fueron liquidados en una hora, en medio de un repunte del apetito por los activos de riesgo.