El eventual regreso de la dirigente opositora a Venezuela abre un nuevo frente político en medio de la crisis provocada por los terremotos, mientras Washington mantiene posturas divididas sobre el momento de su retorno.
La gestión de la emergencia será la primera gran prueba política para la presidenta encargada, mientras el gobierno y la oposición despliegan redes paralelas para atender a los afectados.
El gobierno creará un fondo inicial de reconstrucción de US$200 millones, utilizando recursos del Fondo Monetario Internacional, para financiar reparaciones de infraestructura, hospitales y viviendas, declaró Delcy Rodríguez.
Venezuela utilizará parte de los activos de reserva que mantiene en el Fondo Monetario Internacional como parte de las labores de reconstrucción tras haber sufrido dos terremotos consecutivos.
Al menos seis estados venezolanos resultaron afectados por el doblete sísmico del 24 de junio. De EE.UU. a Rusia anuncian su respaldo ante la catástrofe.