El Ministerio de Hacienda completó la segunda operación de reperfilamiento de deuda interna, con la que acumula COP$30,1 billones en intercambios de TES.
El alza de los rendimientos del Tesoro estadounidense, las expectativas postelectorales y las necesidades de financiamiento presionan los bonos de Colombia y Argentina.
Corficolombiana advierte que el Gobierno tendría que afrontar mayores necesidades de financiamiento y una deuda neta que alcanzaría un máximo histórico.
El Gobierno inició un programa para aliviar los vencimientos de deuda que se concentran entre 2026 y 2027. El primer canje de TES redujo esas amortizaciones en COP$19,8 billones, aunque la operación tuvo un costo de COP$536.000 millones.
El Gobierno colombiano inició conversaciones con el FMI para buscar una salida a la crisis fiscal, mientras expertos plantean qué tipo de acuerdo podría ser viable.
La directora gerente del multilateral, Kristalina Georgieva, además dice que la inflación continua siendo “persistente” y vaticina que los bancos centrales suban las tasas de interés.
Expertos en finanzas públicas dijeron que las calificadoras darán especial seguimiento al cumplimiento de las metas fiscales que presentó la Secretaría de Hacienda.
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal señaló que el nuevo proyecto de Presupuesto General de la Nación reconoce un desequilibrio fiscal mayor al previsto inicialmente, con un déficit primario de 4,5% del PIB y una deuda neta de 67,3% del PIB para 2027.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador, aseguró que en 2027 se seguirá con la ruta de la consolidación fiscal sin comprometer recursos para programas sociales.
Un análisis de Alejandro Rojas, economista senior del Banco de Bogotá, plantea que el Gobierno podría disminuir sus necesidades de financiamiento si se concretan un mayor roll-over de deuda interna, una Ley de Ajuste Fiscal y mejores condiciones de mercado.
La presidenta de México sostuvo en su Segundo Informe de Gobierno que la economía mexicana permanece estable pese a las dificultades de los aranceles de EE.UU.
El bajo riesgo país reduce el costo de endeudamiento del Estado, libera recursos fiscales y también abarata el financiamiento para bancos y empresas. Además, fortalece la capacidad del país para enfrentar shocks externos sin sumar una crisis de confianza.
La deuda del Gobierno se financia ahora cerca del 12%, frente al 15% previo a las elecciones, pero aún hay factores que podrían determinar una mayor reducción.
La deuda pública estadounidense superó los US$40 billones por primera vez, mientras el costo de financiarla aumenta y Washington no logra contener los déficits fiscales.