El anuncio del Tesoro se produjo después de que los rendimientos a 30 años alcanzaran su nivel más alto en casi dos décadas y de que las tasas a 10 años llegaran a niveles no vistos desde antes de que el presidente Donald Trump asumiera el cargo.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro retomaron las alzas y borraron gran parte del alivio tras el anuncio de mayores recompras. BofA sostiene que la tendencia de las tasas largas sigue apuntando al alza.
Bessent se pronunció después de que el Departamento del Tesoro anunciara el miércoles que aumentaría “al menos al doble” el volumen de las recompras de títulos a más largo plazo.
La deuda pública estadounidense superó los US$40 billones por primera vez, mientras el costo de financiarla aumenta y Washington no logra contener los déficits fiscales.
El descenso en los rendimientos, provocado por la medida del Tesoro estadounidense, hizo que el dólar se depreciara frente a todas sus principales contrapartes, incluido el yen.
La discusión por la morosidad y las tasas de interés crece, mientras las iniciativas parlamentarias permanecen frenadas. Mientras tanto, movimientos sociales se manifestaron frente a las oficinas de Mercado Libre.
Los rendimientos de la deuda soberana suben en las principales economías ante el temor a una inflación más persistente, déficits fiscales elevados y una mayor oferta de bonos para financiar inversiones en inteligencia artificial.
El laudo de más de US$1.500 millones a favor de Liberty Mutual vuelve a ampliar el mapa de pasivos que el país deberá considerar en el proceso de renegociación.
El FAPP prevé recaudar US$4.000 millones en cinco años y US$14.000 millones para 2036, con cerca de dos tercios de sus recursos destinados a deuda corporativa chilena.
La emisión de deuda se produce en un momento en que AMD está aumentando su gasto para satisfacer la creciente demanda de capacidad informática impulsada por el auge de la inteligencia artificial.
Uruguay profundiza la desdolarización de su deuda: captó US$2.144 millones en el mercado doméstico en los primeros siete meses de 2026, 102% más que en igual período de 2025. El 57% correspondió a emisiones en pesos nominales.
El Tesoro de EE.UU. vendió US$25.000 millones en bonos a 30 años con un rendimiento de 5,216%, el más alto desde 2001, mientras crece la presión por los costos de financiamiento.
Los brasileños registran más incumplimientos que en 2015 y 2016, cuando el país atravesó su recesión más profunda en décadas, e incluso más que durante la pandemia de Covid-19.
Las refinanciaciones desde el crédito privado triplicaron en el segundo trimestre las operaciones que hicieron el camino inverso, dando ventaja a los bancos.
Las emisiones de bonos externos representaron entre el 3,4% y el 27,9% de las necesidades brutas de financiamiento, un rango amplio que refleja los distintos momentos económicos y las estrategias de cada administración, explica ANIF.
Los mercados son escépticos sobre las normas fiscales, mientras que inversores dicen que ninguna de las partes ha presentado un plan creíble para encauzar la trayectoria de la deuda hacia un camino sostenible.
En primer semestre hubo un dinamismo lento por cuenta de la incertidumbre política, sin embargo, tras aclararse el escenario electoral hay 9 entidades tramitando permisos ante Superfinanciera.