El banco alemán considera que los mercados deberán diferenciar cada vez más entre las economías de la región, en un contexto marcado por cambios políticos, riesgos fiscales y estrategias monetarias divergentes.
El informe señala que el impacto de la IA ya trasciende al sector tecnológico y está transformando los mercados, impulsando el auge de los fabricantes de semiconductores y reavivando el debate sobre las valoraciones bursátiles.
La entidad considera que estas compañías ofrecen una combinación de crecimiento, generación de beneficios y potencial de revalorización en el mercado bursátil estadounidense.
La corrección del metal coincide con un cambio en las expectativas del mercado y llevó a varios bancos de inversión a revisar sus previsiones para los próximos trimestres, aunque mantienen una visión más favorable para el largo plazo.
El gasto en centros de datos impulsó a fabricantes de memorias, almacenamiento, servidores y equipos para semiconductores, desplazando el liderazgo bursátil más allá de acciones como Nvidia.
La expectativa de tasas más altas durante más tiempo, un dólar fortalecido y la salida de flujos de inversión llevaron a ING, Deutsche Bank y Goldman Sachs a recortar sus previsiones para el metal, pese al respaldo que siguen aportando los bancos centrales.
Ahora se prevé que el oro alcance los US$4.300 la onza en el tercer trimestre, lo que supone un descenso de más de una quinta parte con respecto a las previsiones anteriores.
La entidad rebajó su perfil de previsiones para el metal al considerar que las expectativas de tasas han ganado peso frente al petróleo, mientras los flujos de inversión y la demanda asiática pierden impulso.
El peso, los bonos y las acciones colombianas reflejan una mejora de las expectativas de los inversionistas. El desafío para el próximo gobierno será convertir ese optimismo en una consolidación fiscal creíble.
El banco estima que gran parte del optimismo ya está incorporado en los precios de los activos y señala que el desempeño del peso, la deuda y la bolsa estará condicionado por la implementación efectiva de la agenda económica.
El Mundial más grande de la historia tendrá un efecto limitado sobre la economía estadounidense, pero podría impulsar los ingresos de hoteles, restaurantes, medios, tecnológicas y casas de apuestas.
El banco considera que la economía mundial vive el choque entre el auge de la inteligencia artificial y la guerra en Medio Oriente, una combinación que impulsa los mercados, pero también eleva los riesgos de inflación.
Deutsche Bank sostuvo que los recortes aplicados por la Reserva Federal dejaron a la política monetaria en un nivel más expansivo de lo que sugieren varias reglas históricas de referencia
El banco sostuvo que, una vez finalizado el conflicto, los mercados volverían a enfocarse en la Fed, la inflación, el déficit fiscal y el gasto tecnológico.
El banco alemán sostiene que la economía global enfrenta una tensión creciente entre el deterioro fiscal y el potencial de la inteligencia artificial para impulsar productividad, crecimiento y mercados.
Un análisis de Deutsche Bank sostuvo que las presiones inflacionarias en Estados Unidos no responden principalmente a shocks externos, sino al dinamismo de la economía y del consumo interno.