El hecho de que el dólar no haya repuntado con decisión a pesar del fuerte crecimiento interno y del aumento de las tensiones geopolíticas, podría dejarlo vulnerable, según estratega.
En medio de una contienda marcada por la incertidumbre política, inversionistas y agentes del mercado siguen atentos las señales de ambos candidatos y el impacto que podrían tener sobre el modelo económico peruan
La divisa se ha beneficiado de la subida del mercado bursátil estadounidense, donde el entusiasmo por la IA y las repercusiones de las inversiones masivas en ella han eclipsado los efectos de la guerra.
El índice Bloomberg del dólar al contado ha subido un 0,7% en lo que va de mayo, ya que los inversores aumentaron las apuestas a que la Reserva Federal subirá las tasas a principios de 2027.
El índice MSCI de mercados emergentes avanzó por tercera sesión consecutiva, mientras el Brent cayó por debajo de US$100 ante señales de desescalada entre Washington y Teherán.
El índice Bloomberg del dólar al contado subió un 0,1% el viernes, ya que el optimismo en torno a una resolución en Medio Oriente impulsó a las acciones estadounidenses hacia su mayor racha de ganancias semanales desde 2023.
Chile, Perú, Brasil, Indonesia y China figuran entre las economías que podrían beneficiarse del auge de la infraestructura vinculada a la IA y la robótica humanoide, según el banco británico.
Tokio habría realizado nuevas intervenciones cambiarias tras el repunte de la volatilidad del yen, mientras los mercados esperan nuevas alzas de tasas del Banco de Japón.
Las acciones de los mercados emergentes subieron hasta alcanzar máximos históricos y las divisas también se dispararon en medio del creciente optimismo de que EE.UU. e Irán están cada vez más cerca de alcanzar un acuerdo de paz.
El yen subió a 155,57 por dólar, su nivel más alto desde finales de febrero. Posteriormente, el yen volvió a depreciarse y cotizaba en torno a los 156,51 después del mediodía en Nueva York.
Los ingresos cayeron un 5% a 14.700 millones de francos suizos (US$18.700 millones), dijo Roche el jueves, frente a una predicción media de los analistas de 15.100 millones de francos.
El dólar borró las ganancias acumuladas desde el inicio de la guerra tras la reapertura del estrecho de Ormuz, en medio de una menor demanda de activos refugio.
El banco anticipa una transición hacia otra fase del dólar, donde el impacto económico del shock energético gana peso frente al sentimiento de mercado y redefine el desempeño de las monedas emergentes.
El aumento de la volatilidad de los mercados, exacerbada por la guerra en Irán, está impulsando a los inversores a diversificarse y alejarse del dólar.
Las proyecciones reflejan una región menos homogénea, donde el comportamiento cambiario dependerá de la interacción entre factores externos, ciclos monetarios y eventos políticos a lo largo de 2026.
Lejos de ser solo un refugio, el oro es un mercado de escala global que combina escasez, liquidez y un peso creciente en la arquitectura financiera internacional.
El dólar se encamina a su mejor mes desde 2024 impulsado por la guerra en Medio Oriente, la crisis energética y un renovado apetito por activos refugio. Las apuestas alcistas superan los US$7.000 millones.
El yen cotizaba a 159,90 a las 10:01 a.m. en Tokio, tras haber caído el lunes a 160,46, después de debilitarse durante cuatro días consecutivos la semana pasada.