La divisa está negociándose alrededor de los COP$3.650 y se cree que el piso puede estar más abajo, pero el precio que el mercado tiene proyectando es muy superior.
Las acciones tecnológicas rebotan y el Russell 2000 extiende su racha alcista más larga desde 1990, mientras datos sólidos respaldan el avance de Wall Street.
La moneda chilena se aprecia frente al dólar y consolida nuevos niveles técnicos, impulsada por flujos oficiales, precios récord del cobre y un entorno político percibido como favorable por los mercados.
El peso colombiano es la moneda más fuerte en Latinoamérica y entre los mercados emergentes frente al dólar. A los cafeteros les preocupa esta situación.
La Corte Suprema de EE.UU. podría anular los aranceles impuestos por Trump bajo la IEEPA, lo que abriría la puerta a reembolsos y provocaría efectos en los mercados.
El comportamiento del dólar en Colombia durante el cierre de 2025 y el arranque de 2026 ha estado marcado por alta volatilidad, distorsiones locales y un entorno internacional que presiona a la baja al dólar global.
La moderación de la inflación en EE.UU. no fue suficiente para cambiar las expectativas sobre la política de la Fed, mientras que los resultados de JPMorgan decepcionaron al mercado y el petróleo subió por tensiones geopolíticas.
La tensión entre fundamentos económicos sólidos y choques geopolíticos protagonizados por Donald Trump reabre el debate sobre el estatus del dólar como refugio global.
El año estará atravesado por decisiones clave que pueden alterar los mercados globales. Desde reformas estructurales en China y tensiones entre la Reserva Federal y la Casa Blanca, hasta elecciones definitorias en América Latina y Estados Unidos.
La medida sin precedentes de la administración Trump marca una escalada en la prolongada disputa del mandatario estadounidense con el presidente de la Reserva Federal.
La región encara 2026 atrapada en una inercia macroeconómica: bajo crecimiento, inflación persistente y desequilibrios fiscales que limitan su convergencia con economías más dinámicas, según el banco.
Ante la expectativa de que el dólar retome algo de fuerza en el segundo semestre, las monedas de Latinoamérica se mantienen sólidas en el comienzo del año.
El banco plantea un escenario donde un giro político en la Reserva Federal bajo Trump podría provocar recortes agresivos de tasas sin respaldo macroeconómico.