Latinoamérica mantiene el atractivo para el carry trade en 2026, pero los riesgos políticos, fiscales y electorales exigen mayor selectividad en las apuestas cambiarias.
A pesar del reciente repunte del dólar, los fundamentales de las monedas de Latinoamérica, incluyendo un carry trade atractivo, les permitirían seguir ganando terreno.
Inversionistas y analistas recalibran estrategias en un entorno dominado por la incertidumbre y correcciones abruptas en los metales y el billete verde.
De acuerdo con analistas del mercado financiero, la explicación está en una combinación de factores globales y locales que han favorecido al peso colombiano más que a otras divisas.
La nominación sacude a los mercados: cayeron las acciones y las materias primas ante el temor de una política monetaria menos expansiva. El dólar se fortaleció.
El movimiento se enmarca en la debilidad global del dólar, un mayor apetito por riesgo y el retorno del carry trade. A ello se suman factores locales y la exposición a materias primas.
La volatilidad del yen reconfigura estrategias, mientras el debilitamiento del dólar sigue apuntalando a las divisas latinoamericanas, aunque con desafíos crecientes.