El banco sostiene que la caída del dólar responde a factores cíclicos vinculados a coberturas, flujos y ciclo global, sin evidencia de una pérdida estructural de su rol dominante.
El retroceso refleja una creciente cautela de los inversionistas ante el riesgo de la expansión de la inteligencia artificial, mientras crece la incertidumbre comercial.
El máximo tribunal de justicia estadounidense determinó que el presidente Trump excedió sus facultades al aplicar tarifas generalizadas a productos de múltiples países invocando poderes de emergencia.
Mientras el mundo debate la sostenibilidad del auge tecnológico, Colombia afronta un 2026 de tasas superiores al 12% e incertidumbre electoral. El panorama exige cautela y abre una ventana de oportunidad en renta fija de corto plazo.
El S&P 500 retrocedió en una jornada de mayor aversión al riesgo, con el crudo repuntando por encima de los US$70. Las preocupaciones por el crédito privado también golpeó a las acciones.
El S&P 500 cerró al alza tras la publicación de las minutas de la Reserva Federal, que si bien mantuvieron un sesgo restrictivo, no alteraron las expectativas inmediatas de política monetaria.
La sesión estuvo marcada por fuertes oscilaciones en acciones tecnológicas ligadas a inteligencia artificial, señales desde la Reserva Federal y un ajuste en commodities como el petróleo y el oro.
Un choque de desconfianza política podría detonar una depreciación superior al 20%, llevando la tasa de cambio por encima de los COP$4.500, niveles similares a los vistos tras la crisis de desconfianza de 2022.
Los futuros de Wall Street operaron con leves ganancias en una jornada de bajo volumen por el feriado en Estados Unidos y el cierre de mercados en China, Argentina y Brasil.
Las acciones en EE.UU. cambiaron poco el viernes pese a un dato de inflación más benigno, en una jornada marcada por ventas en tecnología y ajustes en las expectativas de política monetaria.
Las economías dolarizadas de América Latina vuelven al foco por la volatilidad del dólar. Un dólar más débil podría apoyar exportaciones y turismo, pero también elevar la inflación y profundizar la dependencia de la Reserva Federal.
Una creación de empleo superior a lo previsto en Estados Unidos reconfiguró las expectativas de recortes de tasas para 2026, aunque el impulso inicial de Wall Street se fue diluyendo a medida que avanzó la jornada.
El debate sobre la trayectoria del dólar enfrenta visiones contrapuestas: entre el excepcionalismo económico de Estados Unidos y los indicios de una pérdida gradual de confianza global en su moneda.
La debilidad del consumo en EE. UU. volvió a encender las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, pero al mismo tiempo alimentó las dudas sobre la solidez del crecimiento económico.