Oxford Economics advierte que varias de las principales monedas de América Latina están sobrevaloradas respecto a sus fundamentos económicos y prevé que la mayoría se debilitará frente al dólar durante el próximo año.
El banco pone el foco en la ejecución del nuevo gobierno: prevé menor crecimiento, ve más exigentes las valoraciones bursátiles y mantiene una posición favorable sobre el peso.
La Fed, el conflicto en Medio Oriente y el debate fiscal en Colombia marcarán el comportamiento del dólar durante septiembre. En los últimos días pasó de casi romper a la baja los COP$3.000 a rondar los COP$3.200.
La reconstrucción podría extenderse durante varios años y elevar la presión sobre unas cuentas públicas que ya enfrentaban dificultades para cumplir las metas fiscales antes del terremoto,
La tasa de cambio se mantiene en niveles que los modelos de bancos y comisionistas consideran desalineados de sus fundamentales. Podría haber una sobrerreacción tras las elecciones presidenciales.
El peso colombiano podría mantener niveles bajos en el corto plazo, pero la caída del petróleo y el regreso de los fundamentales llevarían al dólar hacia COP$3.530 al cierre de 2026.
El peso colombiano ha sido una de las monedas más fuertes durante el último año. Pasó de niveles cercanos a los COP$4.000 a casi romper los COP$3.000 a la baja. El BanRep ahora intervendrá para evitar que eso suceda abruptamente.
La fortaleza del peso y sus efectos sobre sectores económicos que dependen de la tasa de cambio entraron en la ecuación de la Junta del Banco de la República y su estrategia monetaria.
Para los analistas no hay sustento técnico que apoye un dólar más barato, pero aun así no se descartan que, al menos parcialmente, baje de COP$3.000 para luego rebotar.
La debilidad del dólar frente a otras divisas globales, sumada a los elevados precios de las materias primas, configura un escenario macroeconómico favorable para América Latina.
El presidente Petro destacaba que las divisas que llegaban por el turismo ya habían reemplazado lo generado por el petróleo y el carbón en su mejor año. Apenas unos meses después, termina la euforia.
El peso colombiano cada vez se consolida más como la moneda más fuerte de los mercados emergentes. En lo que va del año se aprecia más de 16% y los inversionistas se cuestionan cuánto más durará “barato”.
El banco considera que la consolidación fiscal y una política monetaria restrictiva seguirán respaldando a la moneda colombiana y revisó a la baja sus proyecciones para el dólar.
El dólar llegó a tocar niveles no vistos desde febrero de 2020 durante la jornada, aunque recortó pérdidas hacia el cierre. El peso colombiano terminó como la moneda con mejor desempeño de América Latina y la líder entre los mercados emergentes.
Los activos colombianos ya venían descontando una victoria de De la Espriella, aunque el estrecho margen electoral y los desafíos de las finanzas públicas podrían limitar el alcance del rally.
Tras la euforia que siguió a los resultados de la primera vuelta presidencial, el peso colombiano corrigió parte de su avance mientras los inversionistas evalúan las perspectivas para la segunda vuelta.
El mercado cambiario reaccionó con optimismo al resultado electoral, en medio de expectativas de una menor prima de riesgo para Colombia y una mayor probabilidad de políticas económicas favorables.
La elección presidencial aún no tiene resultado, pero los mercados ya ajustaron posiciones. Los analistas coinciden en que parte del riesgo político está descontado en los precios.