El peso colombiano y la bolsa recuperaron terreno tras el shock inicial de 2022, pero estrategas atribuyen el rally más a factores globales, eventos corporativos y resiliencia empresarial que a la política económica del Gobierno Petro.
La divisa se negocia por encima de los COP$3.700 desde la semana pasada. La volatilidad será protagonista en el mes por las elecciones previstas para el 31 de mayo.
El banco sugiere posiciones bajistas en el peso colombiano y anticipa un alza del tipo de cambio impulsada por el riesgo electoral y menor liquidez en dólares.
La fortaleza del peso colombiano pende de un hilo. El tema fiscal asecha, mientras se resuelve el frente político. Las elecciones legislativas serán determinantes en el precio futuro.
Mientras desde el frente financiero se insiste en aprovechar la coyuntura con visión de largo plazo, desde el análisis económico se advierte sobre la necesidad de coberturas cambiarias para mitigar riesgos.
A pesar del reciente repunte del dólar, los fundamentales de las monedas de Latinoamérica, incluyendo un carry trade atractivo, les permitirían seguir ganando terreno.
El gobierno colombiano propone limitar al 30% la inversión extranjera de los fondos de pensión. Morgan Stanley prevé impactos en TES, deuda soberana y acciones, con efectos moderados sobre el tipo de cambio.
La medida del Gobierno sobre los portafolios de pensiones podría golpear al dólar, concentrar flujos en TES y reducir la diversificación de los fondos.
El comportamiento de la divisa estuvo marcado por un fuerte impulso externo, amplificado por factores internos como el diferencial de tasas, la monetización de divisas y el componente electoral.
El contexto internacional explicó la fortaleza del peso durante gran parte del año. Desde hace poco más de un mes la estrategia de deuda del país ayudó a dicha fortaleza, pero no hay cómo mantenerla.
El banco proyecta una “segunda ola conservadora” en América Latina que redefiniría los ciclos monetarios y la estabilidad de las monedas locales, con elecciones clave en Brasil, Chile y Colombia en 2026.
La corrección reciente del peso colombiano no responde a cambios estructurales, sino a distorsiones temporales por la estrategia de deuda del Gobierno. La oportunidad de comprar dólar barato estaría llegando a su fin.
Ni el dólar en Colombia llegó a los COP$7.000, ni el real brasileño se descarriló como se anticipaba por la llegada de gobiernos de izquierda. ¿Qué explica el buen desempeño de estas monedas en lo corrido del 2025?
La debilidad global del dólar y la reciente fortaleza del peso colombiano plantean dudas sobre la conveniencia de invertir en la divisa. Analistas proyectan volatilidad hacia fin de año y recomiendan cautela.
La semana inició con la divisa tocando precios por debajo de los COP$4.000 y tras la tensión en la Fed rebotó este martes para ubicarse por encima de la TRM.
El mes que cierra marcó un período de mayor fortaleza para el dólar estadounidense en medio de las negociaciones que llevaron a que las tensiones comerciales se disiparan por el momento.
Mientras Powell, de la FED, les resta importancia a sus diferencias con Trump, el dólar se fortalece contra el peso colombiano, el real brasileño, el peso mexicano y el yuan chino.
Por primera vez en la Gran Encuesta de Activos Financieros, ningún inversionista considera que el dólar esté caro en Colombia. Hay señales de alerta fiscal.
Expertos coinciden en que la apreciación del peso no responde a una mejora de los fundamentales de la economía, sino que obedece a factores globales que han debilitado al dólar como divisa de reserva.