La divisa peruana alcanza su nivel más alta desde febrero mientras los inversionistas evalúan el resultado de la segunda vuelta y las perspectivas económicas del próximo gobierno.
El fortalecimiento del dólar tras un sólido reporte laboral en Estados Unidos llevó al DXY a máximos desde finales de marzo y provocó fuertes caídas en las monedas latinoamericanas.
La moneda estadounidense alcanzó su nivel más alto desde hace un mes y las acciones peruanas registraron fuertes pérdidas mientras los mercados evalúan dos posibles caminos para la economía del país.
Los términos de intercambio, los rendimientos por carry y factores locales explican la preferencia de Goldman Sachs por varias monedas latinoamericanas dentro del universo emergente.
El avance de Abelardo de la Espriella en la primera vuelta impulsó una fuerte reevaluación de expectativas entre inversionistas, fortaleciendo los activos colombianos y elevando las apuestas sobre su llegada a la Casa de Nariño.
La elección presidencial de Colombia se ha convertido en una prueba clave para los mercados que miran el rumbo de la deuda pública, el peso, la inversión y la estabilidad fiscal del país.
El alivio geopolítico y el auge de la inteligencia artificial impulsaron nuevos máximos en Wall Street, mientras el petróleo cayó y los bonos avanzaron.
El banco considera que el peso colombiano, los TES y las acciones aún no reflejan plenamente el riesgo político, y dijo que Ecopetrol sería una de las compañías más expuestas al resultado electoral.
El sol peruano ha repuntado en mayo y es la moneda de mejor desempeño en el mes en Latinoamérica frente al dólar a pesar de la incertidumbre por cuenta de las elecciones.
La posibilidad de una desescalada en Medio Oriente impulsó el apetito por riesgo y alivió preocupaciones sobre el impacto del conflicto en los mercados energéticos y la economía global.
El banco prevé más presión para las divisas regionales por inflación persistente, petróleo y riesgo electoral, aunque mantiene una visión más favorable para Brasil y Chile.
La reciente debilidad global del dólar, sumada a expectativas de eventuales recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, ha impulsado flujos hacia activos y monedas de América Latina. El sol peruano recupera terreno.
Wall Street extendió su rally por octava semana consecutiva ante expectativas de una distensión en Medio Oriente, mientras los inversionistas ajustaban sus apuestas sobre la Fed.
Analistas del mercado ven un escenario “binario” para el dólar en Colombia tras las elecciones presidenciales de 2026. Las proyecciones van desde niveles cercanos a COP$2.800 hasta rangos de COP$5.000, dependiendo del resultado electoral.
La presión sobre los bonos estadounidenses, el encarecimiento de la energía y la posibilidad de que la Fed vuelva a subir tasas extendieron la caída de las bolsas y pusieron bajo escrutinio el auge de las tecnológicas.
El peso colombiano y la bolsa recuperaron terreno tras el shock inicial de 2022, pero estrategas atribuyen el rally más a factores globales, eventos corporativos y resiliencia empresarial que a la política económica del Gobierno Petro.