ING actualizó sus proyecciones para el mercado cambiario y mantuvo una visión favorable para varias monedas de América Latina, aunque advirtió que el panorama dependerá de eventos clave.
Los inversionistas aguardan el informe de empleo de julio y las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, mientras los resultados corporativos mantuvieron la presión sobre el sector tecnológico.
El avance de las stablecoins ha desplazado el debate desde el mercado de las criptomonedas hacia el sistema financiero global. Su expansión ha abierto una nueva competencia por el futuro del dinero digital.
El banco elevó su pronóstico para la moneda japonesa, respaldado por la intervención conjunta de Japón y EE.UU. y la expectativa de nuevas subidas de tasas del Banco de Japón.
Los inversionistas han reducido su dependencia del yen como moneda de financiación y recurren más al euro, el franco suizo y el dólar para mantener apuestas en activos de mayor rendimiento.
La empresa confirmó que el acceso al producto se habilitará de manera progresiva, por lo que la tarjeta no estará disponible para todos los clientes desde el primer momento.
La caída del dólar y el cambio en las expectativas de política monetaria impulsan al metal precioso, mientras Citi mantiene una perspectiva alcista para los próximos trimestres.
La debilidad global del billete verde respondió al alivio temporal en las tensiones de Medio Oriente, a un crecimiento del PIB de Estados Unidos más débil de lo esperado y a una inflación PCE que se moderó en junio.
Pese a que el Gobierno pareciera decidido a defender un tipo de cambio por debajo de ARS$1.500 como parte del programa antiinflacionario, los breakevens de bonos anticipan un deslizamiento al alza en los próximos meses.