El Gobierno de Ecuador discute incentivos tributarios a las compañías que cumplen con la autogeneración eléctrica. Las que incumplan podrían enfrentar multas, mientras el presidente Daniel Noboa insiste en que no habrá apagones en los hogares durante el estiaje.
El fenómeno climático amenaza los cultivos, presiona los precios de los alimentos y podría agravar los riesgos en mercados ya afectados por el endeudamiento y las altas tasas de interés.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) identificó varios factores atmosféricos asociados a las precipitaciones acompañadas de tormentas eléctricas y granizo.
Senamhi emitió una alerta roja por precipitaciones en la costa centro y sur de Perú, vigente del 22 al 24 de octubre. Arequipa e Ica figuran entre las zonas más afectadas.
Las tormentas asociadas al fenómeno climático elevan el riesgo de interrupciones en las minas, el transporte y las cosechas, en un momento en que Chile ya registra afectaciones en su producción de cobre.
El Gobierno recurre a la empresa Startup Renaissance para estimular lluvias mediante 20 vuelos, en una apuesta de unos US$600.000 para mitigar la sequía, proteger la producción agrícola y fortalecer la seguridad hídrica del país.
El presidente ecuatoriano prevé que el periodo más crítico del fenómeno climático se extienda desde finales de noviembre hasta febrero y anunció inversiones en las redes eléctricas.
Los gestores de fondos mantienen su mayor posición bajista neta en gas natural estadounidense desde marzo de 2020, confiando en un invierno cálido por El Niño. Sin embargo, una ola de frío ártico podría disparar la demanda.
La temperatura superficial del Pacífico tropical llegó en septiembre a 4 °C por encima de lo normal en una zona monitoreada por Japón, el mayor registro desde 1949.
Las amenazas sobre las cosechas, los mayores costos de producción y la demanda de biocombustibles podrían impulsar los precios agrícolas y añadir presión a la inflación alimentaria.
La Organización Meteorológica Mundial prevé que el fenómeno alcance hasta 3,7°C por encima de lo normal en el último trimestre del año, con efectos sobre los patrones climáticos, las cosechas y los mercados globales.
El fenómeno climático amenaza con afectar la producción y la generación hidroeléctrica, a la par que aumenta la presión inflacionaria, según el Banco Mundial.
Los trabajadores esenciales que suministran alimentos al mundo se enfrentan además a salarios sistémicamente bajos, condiciones inseguras y exclusión de las protecciones laborales básicas, dijo IPES-Food en un estudio.
Aunque el fenómeno se intensificaría en el cuarto trimestre de 2026, sus efectos económicos se sentirían con mayor fuerza en 2027, con presión sobre energía, alimentos y logística.
El presidente aseguró que la recuperación de infraestructura, dos barcazas y nueva generación privada permitirán cubrir la demanda eléctrica. Además, adelantó que beneficiarios del programa Jóvenes en Acción apoyarán con la atención de situaciones por El Niño.
El FMI señala que los gobiernos han pasado de subsidiar ampliamente los precios de la energía a permitir mayores ajustes y aplicar medidas para contener la demanda, en medio de restricciones fiscales.
El Gobierno peruano publicó en días pasados el Decreto de Urgencia N.º 013-2026, que establece medidas para ejecutar intervenciones ante el riesgo de lluvias y precipitaciones asociadas con el FEN 2026-2027.