La caída del petróleo impulsa el apetito por el riesgo, reduce la presión sobre los bonos del Tesoro y respalda el avance de las acciones estadounidenses
El presidente estadounidense afirmó que frenó un ataque contra Irán para dar espacio a una salida diplomática, mientras Teherán niega negociaciones con Washington.
Un índice combina indicadores de mercado, presión económica y teoría de juegos para estimar cuándo podría alcanzarse un acuerdo entre Estados Unidos e Irán sobre el estrecho de Ormuz.
Hay poca claridad sobre las negociaciones entre Irán y Omán y no hay indicios de que la República Islámica esté dispuesta a permitir el libre paso de buques por la vía navegable, tal y como ha exigido Trump.
El Brent llegó a caer 7,3% después de que Donald Trump anunciara nuevas conversaciones con Irán, mientras los bonos del Tesoro subieron ante menores preocupaciones inflacionarias.
El anuncio supone un momento de posible tregua tras días de tensiones crecientes en los que Trump se preparaba para golpear “con toda dureza” a la República Islámica.
Los trasvases de crudo entre buques cerca del estrecho de Ormuz vuelven a niveles cercanos a los previos a la escalada del conflicto, facilitando la salida de millones de barriles pese a las hostilidades en Medio Oriente.
Los precios del petróleo habían retrocedido durante la breve distensión entre Washington y Teherán, pero volvieron a subir el miércoles tras las amenazas de Trump.
EE.UU., que ha bloqueado los puertos de Irán como parte de su estrategia para presionar a Teherán a ceder, también sancionó a ocho empresas que operan buques de la “flota fantasma”.