Los inversionistas se preparan para lanzar ETF vinculados a mercados predictivos que permitirán apostar sobre elecciones, inflación, recesión y decisiones de la Reserva Federal.
La negociación en ETF de renta fija se ha disparado, triplicándose con creces desde 2020 hasta alcanzar los US$67.000 millones diarios en lo que va de año.
Los activos en Latam, en particular, se han convertido en un refugio seguro para los gestores de fondos, impulsados por una lista de países exportadores de petróleo y algunas de las tasas de interés reales más altas del mundo.
Lejos de ser solo un refugio, el oro es un mercado de escala global que combina escasez, liquidez y un peso creciente en la arquitectura financiera internacional.
Scott Rubner, de Citadel Securities, señala que las posiciones cortas en niveles récord han dejado al mercado extremadamente sensible a cualquier catalizador positivo.
La firma multinacional, responsable del ETF ARGT y que administra fondos por cerca de US$100.000 millones, concluyó que “esta vez es diferente”, en relación al proceso político y económico que lleva adelante el país.
Así lo comunicó el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Ricardo Silva, en el Simposio del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
Francisco Rosemberg, ejecutivo del gigante estadounidense, dijo a Bloomberg Línea que Argentina ha dado pasos importantes para recuperar la confianza; Brasil lidera flujos a ETFs latinos y el crédito privado no alarma.
El temor del mercado se ha centrado en la posibilidad de que los países del Golfo Pérsico tuvieran que reducir o suspender producción de petróleo ante restricciones logísticas.