Bitso observa que las criptomonedas son cada vez menos percibidas como instrumentos especulativos y cada vez más como infraestructura financiera para ahorro, pagos y transferencias de valor transfronterizas.
Citigroup redujo sus estimaciones de precio a 12 meses para bitcoin y ethereum, en un contexto marcado por incertidumbre regulatoria en EE. UU., liquidez global y participación institucional.
El bitcoin superó los US$73.000 impulsado por fuertes entradas en los ETF al contado y un aumento del interés abierto, incluso mientras los mercados globales siguen atentos al conflicto en Medio Oriente.
Una creación de empleo superior a lo previsto en Estados Unidos reconfiguró las expectativas de recortes de tasas para 2026, aunque el impulso inicial de Wall Street se fue diluyendo a medida que avanzó la jornada.
La debilidad del consumo en EE. UU. volvió a encender las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, pero al mismo tiempo alimentó las dudas sobre la solidez del crecimiento económico.
Ether cayó hasta 6,2% y acumula pérdidas superiores al 40% desde los máximos de octubre, mientras bitcoin volvió a ceder en un mercado cripto que sigue mostrando poco apetito por el riesgo.
La mayor criptodivisa del mundo se deslizó por debajo de los US$76.000 en las escasas operaciones del fin de semana, cayendo cerca de un 40% desde su máximo de 2025.
El descenso se produjo en medio de una liquidez escasa y un interés de compra limitado, profundizando una caída que ha borrado más del 30% de la mayor criptodivisa del mundo.
La perspectiva de las criptomonedas en 2026 está ligada a variables como la inflación en EE.UU., la política monetaria de la Fed, la liquidez global, la regulación financiera y los riesgos geopolíticos.
La plataforma proyecta para este año una etapa cripto, menos dependiente de la especulación minorista y más anclado en flujos institucionales y avances regulatorios.
El activo digital más importante ha sufrido caídas significativas desde máximos y muchos inversores se vieron perjudicados por una dinámica “tóxica y autodestructiva”.
La criptomoneda original se revalorizó hasta un 6,7% hasta los US$92.228, mientras que su siguiente mayor rival, el Ether, repuntó más de un 8% para volver a situar su precio por encima de los US$3.000.
Dudas sobre el accionar de la Fed, liquidaciones masivas y salidas de ETF han llevado la cotización de la cripto más popular a perforar los US$85.000 a la baja.