Las declaraciones se producen en medio del auge de la llamada “apuesta por la degradación”, que impulsa a los inversionistas a vender deuda soberana y monedas como el dólar, el yen y el euro, para adquirir oro, plata y criptoactivos.
Los fondos de cobertura expresaron una opinión alcista sobre el dólar frente a la mayoría de las divisas del Grupo de los 10, con la excepción del dólar australiano debido a la postura de halcón del Banco de la Reserva.
La sorprendente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones a la dirección del Partido Liberal Democrático ha llevado a la divisa japonesa a caer hasta 152,65 frente al dólar, su nivel más bajo desde febrero.
Un indicador de opciones de sesgo direccional comúnmente observado se ha vuelto bajista tras una racha alcista, lo que sugiere que los operadores se están posicionando para nuevas pérdidas.
La volatilidad en EE. UU. y el fortalecimiento del euro están redirigiendo capital colombiano hacia Europa, con énfasis en el mercado inmobiliario de Madrid y los índices bursátiles de la región.
Las medidas arancelarias de Trump y los ataques a la Reserva Federal han sacudido esa situación. Los bonos estadounidenses ya no son vistos como el refugio que una vez fueron.
La moneda única del bloque europeo cayó este lunes un 1%, lo que la convierte en la divisa con peor comportamiento dentro de la cesta de divisas principales.
El euro es la tercera moneda que más se ha valorizado frente al dólar en el mundo en los primeros meses del año. Analistas explican el fenómeno y si se mantendrá la tendencia.
El equipo dirigido por David Adams, que tiene una de las previsiones más alcistas sobre el euro en Wall Street, afirma que un avance por encima de US$1,30 para el euro “no es un riesgo que deba subestimarse”.
El dólar estadounidense se ha visto golpeado por la volatilidad derivada de la guerra comercial, las dudas sobre los recortes de las tasas de interés de la Reserva Federal y las tensiones en Medio Oriente.
El martes, el euro siguió apuntando a su mayor racha alcista frente al dólar desde 2004, mientras que los operadores de opciones apostaban a que el rally aún no había terminado.