La tardía divulgación del calendario detallado, tras el sorteo celebrado en Washington D.C., puso de manifiesto la tensión central del torneo: equilibrar la supremacía logística de Estados Unidos.
Cruz Azul arribará el encuentro tras ser eliminado en semifinales de la Liga MX; Flamengo llegará con la confianza de haber ganado la Copa Libertadores y el Brasileirao.