El ministro de Economía Luis Caputo prácticamente completó sus necesidades de financiamiento para este año. Sin embargo, en 2027 enfrenta vencimientos de deuda por más de US$30.000 millones.
El repunte de las acciones, junto con valoraciones atractivas y expectativas de recortes de tasas, refuerza el atractivo de Brasil dentro de mercados emergentes.
La noticia fue celebrada por el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, quien la ve como un paso para la “estabilización” y “recuperación” de la economía venezolana.
Con esta decisión el Banco Mundial marca un giro en la relación financiera con el país, miembro del organismo desde 1946 y que no recibía préstamos desde 2005.
La mayoría de los miembros del FMI respaldaron la reanudación del contacto en una encuesta que evaluaba las relaciones de los miembros con el gobierno de Venezuela, según informó el Fondo en un comunicado.
El FMI envió la semana pasada una encuesta a sus miembros preguntándoles sobre sus relaciones con Venezuela, un paso clave para que la institución reanude potencialmente su compromiso con la nación sudamericana.
La directora del FMI advirtió que una subida apresurada de tasas en respuesta a la crisis en Medio Oriente podría frenar la producción global, pese a que las expectativas de inflación siguen ancladas.
Para que Venezuela retoma las conversaciones con el FMI, Delcy Rodríguez debe ser reconocida como presidenta interina del país por la mayoría de miembros del organismo,
Para el organismo, la reducción del diferencial entre los rendimientos de los bonos corporativos con calificación AAA y los del Tesoro indica un menor atractivo de los valores gubernamentales de EE.UU.
El Grupo de los 24 miembros, que incluye a algunas de las naciones más pobladas de África, Asia y América Latina, afirmó que el FMI “debe seguir siendo proactivo y ágil” a la hora de hacer frente a las consecuencias de la guerra contra Irán.
El Fondo Monetario Internacional señala que la estabilidad actual de los mercados oculta fragilidades crecientes, con inflación, deuda y flujos de capital volátiles como principales focos de riesgo ante la guerra en Medio Oriente.