Los precios de la gasolina están agravando la preocupación de los estadounidenses por el costo de la vida y la ausencia de un acuerdo para poner fin a la guerra.
El aumento de los precios del petróleo provocado por la guerra en Irán está llevando a algunos países de América Latina a volver a los subsidios para contener los efectos en la gasolina, aunque con el riesgo inflacionario.
El presidente de Onexpo pidió a las autoridades mexicanas que amplíen el subsidio al diésel tanto como sea posible porque beneficia a los consumidores.
Exsecretario de Economía sugirió a empresarios gasolineros aprovechar su relación directa con operadores de marcas estadounidenses, que ejercen un “muy poderoso” cabildeo de sus agendas desde Washington.
El gasto de los consumidores estadounidenses mostró resiliencia gracias al repunte bursátil y a mayores devoluciones de impuestos, aunque persisten señales de presión sobre los hogares de menores ingresos.
El presidente de una de las organizaciones más importantes del sector gasolinero en México dijo que los acuerdos de precio conllevan límites operativos “muy complicados” para las estaciones gasolineras.
El gobierno planea gastar hasta R$2.900 millones (US$580 millones) al mes para subvencionar la gasolina y el gasóleo, ya sean de producción nacional o importados, según el ministro de Planificación, Bruno Moretti.
La inflación estadounidense se aceleró al 3,8% anual en abril, alcanzando su ritmo más alto desde 2023, en medio de la guerra con Irán y las tensiones en los mercados energéticos.
El precio medio nacional de la gasolina regular se ha disparado desde que EE.UU. e Israel atacaron Irán en febrero, superando los US$4,50 el galón por primera vez desde julio de 2022.
Trump dijo a los periodistas en la Casa Blanca que buscará suspender el impuesto federal de 18,4 centavos por galón sobre la gasolina “hasta que sea apropiado”.
La inflación en Chile subió 1,3% en abril, su mayor avance mensual desde 2022, impulsada por el fuerte aumento en los precios de los combustibles tras el retiro de subsidios y el alza global del crudo por la guerra en Medio Oriente.
Durante el primer trimestre de 2026, los ingresos presupuestarios se ubicaron en MXN$2,2 billones, monto menor en MXN$80.000 millones respecto de lo programado.