Los mercados arrancan 2026 con impulso positivo, pero los informes de las mayores gestoras del mundo revelan un panorama lleno de amenazas latentes. Bloomberg Línea identificó 10 de ellas.
Si bien persisten las preocupaciones a largo plazo sobre el comercio de inteligencia artificial y las valoraciones se mantienen elevadas, el optimismo sobre una economía sólida y las ganancias corporativas mantiene la confianza de los inversores.
La estabilidad política es un factor clave que atrae a los inversores extranjeros, y con el objetivo de déficit por debajo del 3% y las elecciones a dos años vista esa tendencia debería continuar.
El banco de inversión estadounidense espera que el metal rojo no sostenga los máximos alcanzados recientemente, pero tiene una mirada constructiva de largo plazo.
El banco identifica oportunidades de inversión para el próximo año en un entorno de crecimiento moderado, tasas en descenso y expansión cíclica en los mercados emergentes.
El banco identifica los factores clave que marcarán la diferencia entre riesgo y oportunidad en un entorno dominado por la inteligencia artificial, tensiones fiscales y volatilidad monetaria.
AWS no revela las ubicaciones de los centros de datos individuales por razones de seguridad y para mantener los detalles operativos fuera del alcance de los competidores.
Peter Oppenheimer, estratega jefe de Goldman, prevé que el impulso tecnológico y los efectos de la IA se extenderán más allá de EE.UU., beneficiando a los mercados emergentes.
Los inversionistas jóvenes de alto patrimonio en EE.UU. están rediseñando sus carteras con una fuerte inclinación hacia activos alternativos como el capital de riesgo.
Las acciones cedieron terreno por temores a una sobrevaluación en las tecnológicas. Palantir lideró las caídas, mientras los inversores migraron al dólar en busca de refugio.
Goldman Sachs advierte que, pese al auge en inteligencia artificial y el dominio de las big tech, no hay evidencia suficiente para hablar de una burbuja financiera global.
El metal consolida su rol como cobertura ante riesgos financieros sistémicos. Para UBS y Goldman, el ajuste de esta semana no altera un escenario de largo plazo marcado por fundamentos sólidos.