Wall Street reevalúa el liderazgo de las Siete Magníficas ante un ciclo de inversión en IA que eleva el riesgo financiero pese a resultados operativos sólidos.
Google está añadiendo una forma de que los consumidores compren cosas mientras buscan respuestas impulsadas por la inteligencia artificial en la búsqueda y en su chatbot Gemini, parte de un plan para ganar dinero más directamente del uso de la IA por parte de los consumidores.
El renovado apetito por las megatecnológicas impulsó al Nasdaq y acercó al S&P 500 a sus récords, en una jornada marcada por la cautela ante datos clave para la política monetaria.
Hace tiempo existen críticos e investigadores externos que sostienen que las redes sociales tendrían un impacto negativo en la salud mental, sobre todo en jóvenes.
Alphabet planea recaudar cerca de US$15.000 millones mediante una emisión de bonos en EE.UU., sumándose a la ola de endeudamiento de las grandes tecnológicas para financiar el auge de inversiones en inteligencia artificial.
El anuncio de un gasto récord de US$200.000 millones en 2026, destinado a impulsar la nube y la inteligencia artificial, dispara dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la empresa.
La empresa registró resultados sólidos, pero cae en bolsa en medio de las dudas sobre el retorno de inversión en inteligencia artificial. Aún así, Wall Street mantiene la fe.
La empresa matriz de Google afirmó que gastará entre US$175.000 y US$185.000 millones este año, frente a los US$119.500 millones que esperaban los analistas.
Pese a superar expectativas con un sólido crecimiento en China y el iPhone, Apple vivió una jornada volátil en bolsa por la falta de una guía financiera clara y nuevas presiones sobre márgenes.
La función, denominada navegación automática, permitirá a los usuarios pedir a un asistente impulsado por Gemini que realice tareas como ir de compras por ellos sin salir de Chrome, según se explicó.