El crudo Brent subió hasta un 1,1%, alcanzando los US$91,85 por barril el martes —su nivel más alto en más de tres semanas— ante la disminución de las perspectivas de una pronta reapertura del estrecho de Ormuz.
Los combates se han reavivado en el Líbano, donde el ejército israelí ha matado a un alto mando de Hezbolá, y Trump ha tenido dificultades para poner fin a una guerra que cada vez es más impopular en EE.UU.
Israel anunció el domingo la muerte de Abu Hassan Alaa, un alto comandante de Hezbolá, en el sur del Líbano el día anterior. En total, 11 personas murieron en los ataques israelíes.
Las acciones estadounidenses retrocedieron ante las dudas sobre la fortaleza del consumidor, mientras el mercado redujo sus apuestas por un aumento de tasas de la Fed en septiembre.
Las conversaciones destinadas a lograr una paz duradera se han estancado y los enfrentamientos intermitentes han continuado, interrumpiendo el flujo de petróleo y otras materias primas clave.
Trump y sus principales funcionarios están recurriendo a una estrategia ya conocida: aumentar progresivamente las sanciones económicas y mantener un bloqueo naval para frenar las exportaciones de petróleo de Irán.
La guerra ha reconfigurado el aparato estatal iraní y profundizado la división entre los funcionarios que defienden continuar la lucha y quienes promueven una salida negociada.