Las bolsas estadounidenses retrocedieron desde máximos históricos luego de que la inflación de abril reforzara las expectativas de tasas altas por más tiempo.
Los flujos hacia mercados emergentes repuntaron a US$58.300 millones en abril tras la liquidación de marzo, con América Latina liderando el retorno de capital hacia deuda emergente.
El consenso del mercado espera una mejora operacional de Ecopetrol en el primer trimestre impulsada por el alza del Brent, aunque persisten dudas sobre producción, flujo de caja y valorización de la petrolera.
La inflación estadounidense se aceleró al 3,8% anual en abril, alcanzando su ritmo más alto desde 2023, en medio de la guerra con Irán y las tensiones en los mercados energéticos.
Las bolsas asiáticas subieron un 0,4%, acercándose a su máximo histórico, gracias al optimismo de los inversores respecto al sector de la inteligencia artificial.
Ante la falta de una solución a los bloqueos iraníes y estadounidenses en torno al estrecho, el petróleo se disparó y superó los US$100 por barril el lunes.
Las ganancias ajustadas antes de partidas, o ebitda, fueron de R$59.640 millones (US$12.200 millones) en el primer trimestre, informó Petrobras en una presentación.
Según un informe de Quantum Finanzas, en las últimas semanas hubo correcciones alcistas a lo largo de toda la curva de rendimientos de la deuda del Tesoro estadounidense, excepto en las tasas de muy corto plazo.
Los inversionistas reaccionaron al repunte del crudo y al deterioro de las expectativas sobre tasas de interés en Estados Unidos, aunque Wall Street logró sostenerse gracias al impulso de las tecnológicas.
La incertidumbre geopolítica volvió a presionar a las bolsas europeas y llevó al Ibex 35 a cerrar en rojo, mientras el mercado sigue atento a las tensiones entre Washington, Teherán y Beijing.
En declaraciones a los periodistas este lunes en el Despacho Oval, Trump calificó la respuesta de Irán a su propuesta de “basura” y que “ni siquiera terminó de leerla”.
El banco elevó sus proyecciones de inflación para América Latina en 2026, pese a la resistencia de varias monedas de la región frente al dólar tras el shock petrolero.
Una agrupación más pequeña de alrededor de una docena de barcos indicaba velocidades de más de 100 nudos cerca de la frontera terrestre entre Omán y EAU.
Teherán exigió un levantamiento del bloqueo naval estadounidense y un alivio de las sanciones, manteniendo al mismo tiempo cierto grado de control sobre el tráfico a través de Ormuz.
La expectativa de caso base de Morgan Stanley es que Ormuz se abra antes de que EE.UU. tenga que reducir las exportaciones y China tenga que detener su caída de las importaciones.