El repunte del Brent tras el bloqueo en el Estrecho de Ormuz está reactivando presiones inflacionarias, afectando el crecimiento en América Latina y cambiando el equilibrio en los inversionistas.
Un informe de la federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y otras organizaciones denuncia la manera en que los latinoamericanos están siendo reclutados para combatir en el conflicto de Rusia con Ucrania.
El estrecho de Ormuz y el estancamiento diplomático entre Washington y Teherán presionan la oferta global y elevan el crudo a máximos no vistos desde 2022.
El repunte del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente presiona los precios en América Latina y eleva la inflación, con mayor impacto en economías dependientes de importaciones energéticas.
El tercer mayor productor del cartel rompe filas en un momento crítico, poniendo en duda la disciplina interna de la OPEP y su influencia sobre el mercado energético.
La interrupción del suministro en Medio Oriente impulsa el mayor shock energético desde 2022, con precios del petróleo, gas y carbón al alza y un impacto extendido sobre fertilizantes, alimentos y metales.
América fue el continente que más inversión militar registró el año pasado, 90% aportada por Estados Unidos, aunque disminuyó en comparación con 2024, según datos del SIPRI.
El laboratorio de IA con sede en Hangzhou está ofreciendo un descuento del 75% a los desarrolladores que utilicen el DeepSeek-V4-Pro, lanzado la semana pasada tras meses de expectación.
El índice se desploma en una semana marcada por tensiones geopolíticas y resultados empresariales, con castigo generalizado a los valores y fuerte caída de Indra.
Las acciones estadounidenses subieron tras dos sesiones de caídas, con protagonismo de semiconductores y expectativas sobre resultados de Tesla, en medio de tensiones aún latentes en Medio Oriente.
Williams dijo que el impacto del conflicto podría revertirse parcialmente este año si las interrupciones en el suministro de energía se alivian pronto. Pero una crisis más prolongada podría tener implicaciones más severas.
Las acciones en Estados Unidos avanzaron mientras el retroceso del petróleo redujo presiones sobre la inflación y fortaleció el optimismo en los mercados.
El banco anticipa una transición hacia otra fase del dólar, donde el impacto económico del shock energético gana peso frente al sentimiento de mercado y redefine el desempeño de las monedas emergentes.
El Fondo Monetario Internacional señala que la estabilidad actual de los mercados oculta fragilidades crecientes, con inflación, deuda y flujos de capital volátiles como principales focos de riesgo ante la guerra en Medio Oriente.