En todo el Caribe, los poderosos vientos de la tormenta han destrozado casas y edificios, bloqueado carreteras, atrapado a personas en los techos y dejado sin electricidad.
Las autoridades jamaicanas instaron a los residentes a prepararse para el huracán Melissa, que se dirige hacia la isla con fuerza de categoría 5, provocando lluvias y vientos intensos y amenazando con causar una destrucción generalizada.
Se prevé que la tormenta tropical se transforme en un huracán de categoría 4 -un escalón por debajo del nivel más alto- mientras permanece frente a las costas de Jamaica y Haití.
La reducción del hambre se “ralentizó” en los últimos años, de acuedo con el Índice Mundial de Hambre. Guyana es un ejemplo a seguir en la lucha contra esta problemática.
Un juez federal en San Francisco frenó los intentos de la Administración Trump de eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para migrantes de Venezuela y Haití.
El reporte publicado por el Departamento de Estado parece dar un giro a favor de los aliados de Trump en la región. En Ecuador, Nicaragua y Haití, la administración estadounidense expuso que la situación de derechos humanos empeoró.
La movilización de un solo 8% de los recursos necesarios para la ayuda humanitaria en Haití ha hecho todavía más vulnerables a sus pobladores ante la guerra entre pandillas, según la ONU.
Conflictos como el que sostienen Israel y Hamás han sido tema de debate en la opinión pública internacional en los primeros meses del año. Sin embargo, no es el único vigente.
La compañía, que opera principalmente en el Caribe y Centroamérica, también tiene US$455 millones en bonos no garantizados que vencen en noviembre del año siguiente.
La ONU reveló que más de 4.000 personas fueron asesinadas en el primer semestre de 2025. Hace unos días, la OEA se comprometió a apoyar una misión de seguridad en el país.
EE.UU. considera que Haití ya es seguro para el regreso de sus ciudadanos, aunque su propia Embajada ha instado a los estadounidenses a abandonar el país.
La violencia en la nación caribeña ha provocado que más de 1,3 millones de personas huyeran de sus hogares, en uno de los mayores desplazamientos forzados del mundo en los últimos años.
El Departamento de Seguridad Nacional fue autorizado a terminar los programas de libertad condicional que otorgaban a migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.