El retorno de las tarifas eléctricas habituales y la actualización de precios de combustibles explicaron la mayor parte de la variación registrada durante el mes.
La moderación de la inflación alivió las expectativas de nuevas alzas de tasas, mientras Kevin Warsh insistió en que la Reserva Federal mantendrá su enfoque en controlar los precios pese al dato favorable.
El presidente de la Reserva Federal reiteró su compromiso con la estabilidad de precios y aseguró que el banco central aplicará la política monetaria necesaria para contener la inflación.
El índice de precios al consumidor bajó 0,4% frente a mayo y la inflación subyacente permaneció estable, reforzando las expectativas de que la Reserva Federal no necesite subir las tasas de interés.
Kevin Warsh se ha comprometido a eliminar lo que se ha denominado como “orientación prospectiva”, es decir, las señales sobre la trayectoria de las tasas de interés.
Esta aceleración complica los esfuerzos de reconstrucción de la presidenta interina Delcy Rodríguez y supone un revés para la estrategia de su Gobierno de contener la inflación mediante la estabilización de la moneda local.
La atención también estará puesta en los indicadores de actividad económica que se publicarán en Brasil, Perú y Colombia. En EE.UU., el presidente de la Fed, Kevin Warsh, testificará sobre política monetaria ante el Congreso.
Los inversionistas seguirán de cerca los datos de inflación en Estados Unidos y la primera comparecencia de Kevin Warsh ante el Congreso, mientras China publica su PIB del segundo trimestre y varios bancos centrales evalúan el rumbo de las tasas de interés.
Los precios al consumidor aumentaron 4,64% anual en junio, por debajo de todas las previsiones, mientras la debilidad de la inflación y del empleo fortalece las apuestas por un nuevo recorte de la tasa Selic en agosto.
El aumento interanual de los precios al consumo se ha situado por encima del límite superior del rango objetivo desde marzo, y el mes pasado se aceleró hasta el 4,01%.
La inflación mensual fue de 0%, frente al -0,2% esperado por el mercado, mientras la tasa anual se aceleró a 4,3%. Los datos respaldan la cautela del banco central sobre futuros recortes de tasas.
Las apuestas a favor de un dólar más fuerte aumentaron a casi US$40.000 millones al 30 de junio, la cifra más alta en más de una década, según datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC).