La venta masiva de software revela que el mercado dejó atrás el debate sobre la viabilidad de la inteligencia artificial y comenzó a valorar su impacto en modelos de negocio, tasas y financiamiento corporativo.
La inversión en inteligencia artificial ya aporta 0,4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de Estados Unidos y podría repetir esa contribución en 2026, consolidando su peso en el ciclo económico.
Cuatro de cada diez trabajadores cambian de empleo cada año, mientras las empresas enfrentan mayores costos laborales, reducción de la jornada y presión por maximizar la productividad.
El gigante tecnológico chino ByteDance Ltd está contratando en Estados Unidos para cubrir casi 100 puestos vacantes dentro de su división de inteligencia artificial, Seed, creada en 2023.
Vehículos autónomos, drones y robots humanoides marcarían el ritmo, en un giro desde la IA digital hacia aplicaciones físicas con impacto directo en industria, logística y comercio.