Los ingresos serán de al menos US$12.300 millones en el periodo que finaliza el 31 de marzo, dijo el martes en un comunicado la empresa con sede en San José, California.
La primera oleada de ventas se produjo en valores relacionados con el software jurídico y los servicios de datos, al desplomarse las acciones de Experian Plc, London Stock Exchange Group Plc, Thomson Reuters Corp. y Legalzoom.com Inc.
Una expansión masiva de la infraestructura de IA ha alimentado la demanda de chips, disminuyendo la oferta disponible para los dispositivos tradicionales.
Como parte de una carta de intenciones de septiembre, Nvidia dijo que planeaba invertir hasta US$100.000 millones en OpenAI para apoyar centros de datos y otras infraestructuras de IA.
Pese a superar expectativas con un sólido crecimiento en China y el iPhone, Apple vivió una jornada volátil en bolsa por la falta de una guía financiera clara y nuevas presiones sobre márgenes.
Tan solo Meta Platforms Inc. reveló su ambición de invertir hasta US$135.000 millones este año, una de las mayores inversiones planificadas en el sector empresarial.
El desplome reaviva el debate sobre las valoraciones tecnológicas, mientras Wall Street recalibra expectativas frente al crecimiento real del negocio en la nube y la IA.
Resultados mixtos para los gigantes tecnológicos: Meta supera estimaciones y se dispara en bolsa, pero Microsoft decepciona con señales de presión en Azure.
Los inversores deberían esperar “una gran aceleración de la IA” que se ha estado gestando en la industria tecnológica durante más de un año, dijo el CEO de Meta.
La función, denominada navegación automática, permitirá a los usuarios pedir a un asistente impulsado por Gemini que realice tareas como ir de compras por ellos sin salir de Chrome, según se explicó.
Los gastos de capital para el segundo trimestre fiscal alcanzaron los US$37.500 millones, un 66% más que el año anterior y superando las estimaciones de los analistas de US$36.200 millones.
Los resultados de ambas tecnológicas llegan en un momento de creciente escepticismo en Wall Street sobre el retorno de las inversiones multimillonarias en inteligencia artificial.
El avance del índice se apoya en el boom de la inteligencia artificial, expectativas de ganancias sólidas y estímulo fiscal bajo la administración Trump.