El gasto para desarrollar capacidades de IA impulsa a los fabricantes de semiconductores, y al mismo tiempo ponen en peligro a los proveedores de software.
Las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial y el alza del petróleo reavivan la cautela antes de los resultados de las grandes tecnológicas.
Acciones vinculadas a OpenAI cayeron tras reportes de que la compañía no alcanzó sus objetivos de ventas y usuarios, reavivando dudas sobre el gasto en IA.
Los mercados emergentes redefinen su rol global impulsados por innovación tecnológica, transición energética y reformas corporativas que elevan su atractivo en portafolios internacionales.
La empresa fundada por el argentino Guillermo Rauch detectó accesos maliciosos previos al incidente inicial y admitió que más cuentas de clientes pudieron haber sido comprometidas. Investigan un ataque sofisticado que habría escalado desde la cuenta de un empleado.
Microsoft y OpenAI acordaron eliminar la exclusividad en la comercialización de modelos de IA, permitiendo a la startup expandirse a otros proveedores de nube como Amazon.
El desarrollo de la plataforma nacional de telemedicina asistida por IA ha sido apoyado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y recién comenzó su segunda fase.
La segunda edición anual de la media maratón de robots en Pekín puso de manifiesto los rápidos avances en inteligencia artificial, ya que el 40% corrió forma autónoma.
Las acciones en EE.UU. suben impulsadas por el sector tecnológico y señales de distensión geopolítica, mientras el mercado prioriza resultados corporativos sólidos frente a los riesgos en Medio Oriente.
Intel, que ganó 23.39%, va camino de alcanzar un máximo histórico tras presentar una previsión de ingresos que destrozó las expectativas de Wall Street.
El nuevo modelo de DeepSeek cumple expectativas y refuerza la eficiencia en costos, pero no altera la narrativa del mercado ni el liderazgo tecnológico de EE.UU.
El impulso de la inteligencia artificial y unos resultados por encima del consenso llevan a Intel a máximos de 26 años, aunque el mercado mantiene cautela sobre su valoración.
Meta firmó un acuerdo plurianual con Amazon para usar sus chips Graviton en tareas de inteligencia artificial, en medio de la creciente demanda de capacidad de cómputo.