El Brent subió hasta cerca de US$111 por barril, su nivel más alto desde mayo, mientras los ataques iraníes contra petroleros elevan los riesgos para el suministro energético mundial.
La bomba no nuclear más grande del arsenal estadounidense podría devastar objetivos en superficie, pero los expertos señalan que no está diseñada para penetrar instalaciones enterradas a gran profundidad.
Fuentes cercanas a los servicios de inteligencia estadounidenses e investigadores independientes advierten que Rusia, China e Irán emplean herramientas de IA para ampliar sus campañas de influencia.
Aunque el hijo del gobernante de Abu Dhabi y las personas influyentes que le rodean siguen siendo poco conocidos a nivel mundial, ahora están al frente de uno de los proyectos de infraestructura de mayor envergadura del mundo.
El Brent llegó a subir más de 4% antes de moderar el avance, mientras mediadores preparan nuevas conversaciones entre Washington y Teherán y Arabia Saudita recupera una ruta clave de exportación.
El Brent avanza 1,5% y los futuros del S&P 500 ceden mientras los mercados reaccionaban al rechazo de Donald Trump a la última propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.
El Brent superó los US$106 por barril y el WTI rondó los US$94 mientras Teherán mantuvo las condiciones de su propuesta para reabrir durante siete días el estrecho de Ormuz, rechazada por Donald Trump.
Tres vehículos sospechosos fueron detectados rumbo a RAF Fairford, lo que activó un operativo policial. Cinco hombres permanecen detenidos bajo sospecha de preparar un acto terrorista.
Teherán espera una respuesta definitiva de Washington a su propuesta de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz, pero asegura que no modificará sus condiciones.
“Hicieron una propuesta, pero la rechacé”, dijo Trump al salir de la Casa Blanca el sábado. Los negociadores estadounidenses e iraníes habían estado explorando un acuerdo por el cual Teherán reabriría el estrecho de Ormuz y Washington levantaría su bloqueo a los puertos iraníes
La Cancillería colombiana citó los presuntos vínculos del gobierno iraní con grupos terroristas internacionales y otros grupos narcoterroristas que, a su juicio, amenazan la seguridad del país.
El presidente iraní dijo ante la ONU que Teherán no tiene interés en desarrollar armas atómicas, mientras persisten las diferencias con EE.UU. sobre el programa nuclear y el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense defendió ante la Asamblea General de la ONU sus acciones militares y una política exterior basada en el uso del poder de EE.UU. para enfrentar amenazas.
La iniciativa estaría dirigida por la Corporación de Financiación del Desarrollo de EE.UU. y priorizaría infraestructura energética, puertos, oleoductos y activos críticos.
Los negociadores, encabezados por el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, y el viceprimer ministro de China, He Lifeng, abordarían cuestiones que abarcan desde el comercio hasta la IA y la guerra de Irán.
China se opone a las sanciones que carecen de autorización de las Naciones Unidas o de fundamento en el derecho internacional, según declaró el portavoz en un comunicado publicado el sábado.
Los funcionarios de Teherán podrán entrar en Estados Unidos para la semana anual de alto nivel, de conformidad con las obligaciones del país anfitrión, según declaró un portavoz del Departamento de Estado.
Arabia Saudita busca restablecer aproximadamente la mitad de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste en los próximos días, mientras el mercado sigue atento a los riesgos en Ormuz y el mar Rojo.
El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa en 3,75% y elevó su alerta sobre la inflación, mientras el conflicto en Medio Oriente amenaza con aumentar los costos de energía en Reino Unido.